Israel no escucha pedido de cese al fuego

«Ha llegado la hora de un nuevo Oriente Medio», declaró Rice poco antes de reunirse con Ehud Olmert en la presidencia del Consejo.

«Israel está decidido a continuar su lucha contra el Hezbollah «, sostuvo por su parte Olmert durante una conferencia de prensa realizada antes de su entrevista con Rice.

«Nosotros no estamos luchando contra el gobierno libanés ni contra el pueblo libanés. Estamos luchando contra el Hezbollah «, insistió Olmert.

Unidades blindadas israelíes aumentaron este martes en la madrugada la presión contra una plaza fuerte del Hezbollah en el sur del Líbano, indicó la policía libanesa, unas horas después de violentos ataques contra localidades de la región.

Según la policía, dos columnas de diez blindados cada una tomaron posición en las colinas que dominan la ciudad de Bint, donde se encuentra la comandancia militar de la organización chiita.

Durante el avance ocurrieron enfrentamientos esporádicos en el terreno accidentado de esta zona, al sureste de Tiro (83 km al sur de Beirut), donde se producen desde hace varios días violentos combates entre el ejército israelí y los combatientes del Hezbollah.

Sin embargo, un alto responsable militar israelí, dijo en Jerusalén que el ejército israelí tiene la intención de limitar sus operaciones terrestres al sur de Líbano, teniendo como objetivo las infraestructuras de Hezbollah, declaró este martes.

«No tenemos la intención de extender nuestras operaciones 70 km al norte de la frontera con Líbano. Nos ocuparemos de las infraestructuras de Hezbollah que estén a nuestro alcance en el sur del país», afirmó ante la radio militar el teniente coronel Hemi Livni, en el decimocuarto día de la ofensiva israelí.

«Sabemos dónde están los terroristas de Hezbollah (…) No quiero decir que conocemos todos los agujeros en los que se esconden, pero nuestras informaciones son excelentes y muy precisas», añadió.

La secretaria de Estado estadounidense Rice reiteró por su parte la posición del gobierno de Estados Unidos de que un cese del fuego inmediato sólo postergará una solución a largo plazo del conflicto.

«Una solución duradera será la que fortalezca a las fuerzas de la paz y la democracia en la región» y «siente las bases para una paz duradera en la región», afirmó Rice.

«Los pueblos de esta región -israelíes, libaneses y palestinos- han vivido demasiado tiempo en un ambiente de miedo, terror y violencia», añadió.

«No tengo dudas de que hay quienes quieren estrangular a la democracia y al Líbano soberano en su cuna», advirtió.

«No quiero verme obligada a volver dentro de tres semanas, o tres meses o seis meses, cuando estos extremistas decidan nuevamente utilizar sus ventajas para desestabilizar la paz», denunció Rice.

En Israel, al menos cinco personas sufrieron heridas este martes al caer 16 cohetes disparados por Hezbollah desde el sur de Líbano en la ciudad de Haifa, en el norte de Israel, según el primer balance de fuentes médicas y policiales.

Los cohetes cayeron en por lo menos una casa y un autobús que transportaba a pasajeros, precisaron las fuentes.

En la madrugada, la aviación israelí bombardeó una casa en la localidad de Nabatiye (75 km al sur de Beirut) matando a todos los miembros de una familia, entre ellos dos niños.

Según la policía, la casa fue devastada por un misil. Los equipos de rescate siguen trabajando para sacar los cadáveres, entre ellos los de dos niños.

Estos decesos elevan a 381 el número de muertos en Líbano desde el inicio de la ofensiva israelí el 12 de julio. 334 de ellos eran civiles.

Según las fuerzas de seguridad, 27 soldados y policías libaneses han muerto desde el comienzo de las hostilidades. Unos 800 civiles y 81 soldados y policías han resultado heridos.

Hezbollah afirmó haber perdido a 19 combatientes. Un militante de la guerrilla de Amal, aliada de Hezbollah, también ha muerto en las hostilidades.

Se estima que el conflicto ya ha causado el desplazamiento de 800.000 civiles. La ONU y algunos países europeos hablan de «catástrofe» humanitaria.

Israel lanzó su ofensiva en Líbano después de que militantes del Hezbollah mataron a ocho de sus soldados y secuestraron a otros dos dentro durante una incursión en territorio israelí el 12 de julio.

(AFP)