Italia cierra su campaña con Berlusconi como favorito

Los italianos acudirán el domingo y lunes a las urnas para escoger entre dos personalidades muy diferentes: el “viejo” conocido Silvio Berlusconi y el “nuevo” por conocer Walter Veltroni, quien recorrió en ómnibus toda Italia prometiendo el cambio.
Cuando faltan dos días para los comicios, los candidatos con mayores posibilidades de ganar elevaron el tono de la campaña, marcada por la apatía de la opinión pública y la ausencia de un duelo directo televisivo.

“Berlusconi no es apto para gobernar el país, es alguien que alimenta el odio y suscita divisiones”, lanzó Veltroni ayer en Milán.

“Si leen la prensa internacional, el mundo teme que se repita el pasado con los resultados que ya pudimos ver todos”, agregó tras reunirse con el actor George Clooney, quien le expresó públicamente su apoyo.

Veltroni avanza. El líder del recién fundado Partido Democrático (PD), Veltroni, logró reducir en dos meses de campaña a menos de la mitad la ventaja de 15 puntos con la que partió su adversario, el Partido de la Libertad (PDL) del ex magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi.

“Veltroni y Berlusconi se están midiendo a nivel de imagen, porque los programas políticos de los dos se parecen y no hubo debates de ideas”, estimó a la agencia AFP Marco Tarchi, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Florencia.

Los últimos sondeos publicados, que no pueden ser divulgados por ley durante las dos últimas semanas de campaña, muestran una reducción notable de la diferencia entre Berlusconi y Veltroni, con un “repunte histórico”, como lo calificó el líder del PD.

Pronósticos. La mayoría de las entidades especializadas pronostican la victoria del magnate de las comunicaciones en la Cámara de Diputados, con márgenes de entre dos y siete puntos, mientras el futuro de Italia se juega en el Senado. “No habrá empate en el Senado, vamos a conseguir la mayoría”, sostiene Berlusconi, quien no deja de emplear todas sus dotes mediáticas, al bromear con sus simpatizantes y al mismo tiempo lanzar provocaciones a sus adversarios, incluso a los magistrados, para los que reclamó pruebas psiquiátricas para ejercer la profesión.

Ninguno de los sondeos ha podido establecer el resultado en el Senado, donde se repetirá probablemente la batalla electoral de 2006 y el suspenso permanecerá hasta que se contabilice la última papeleta. La Constitución italiana adjudica a las dos ramas del Parlamento el mismo poder y es necesario contar con la mayoría en ambas para formar gobierno.

El enfrentamiento a distancia entre Berlusconi, de 71 años, y el ex alcalde de Roma, Veltroni, de 52 años, no parece haber movilizado al electorado.

“Estoy seguro de que voy a ganar y de que voy a ser el próximo primer ministro”, repitió ayer Berlusconi en un popular programa de televisión, antes de reunir a sus huestes en el Coliseo de Roma.

El peso de los indecisos, con entre el 25% y el 30% del electorado, es altísimo y los pronósticos incluyen hasta el temido empate, lo que sumergiría al país en una nueva crisis política e institucional. (AFP)