Italia tras gobierno de transición

Napolitano justificó el mandato al político, ex sindicalista y democristiano de 74 años, alegando que «la crisis de la mayoría de gobierno (de Romano Prodi, dimisionado hace una semana) tuvo lugar después de que en el Parlamento se habían abierto posibilidades de diálogo para importantes reformas institucionales». El presidente italiano explicó que en su decisión influyó también la petición de estabilidad política y eficiencia institucional expresada por «significativos sectores del mundo económico y de la sociedad civil» y el hecho de que queda pendiente por celebrarse un referéndum sobre el sistema de voto ya considerado admisible por la Corte Constitucional.

Franco Marini goza del respeto de la oposición, pero su tarea se preanuncia extremadamente complicada. Berlusconi y sus aliados volvieron a negar ayer su apoyo a un Ejecutivo de transición y la posibilidad de un acuerdo sobre una reforma de votación, considerada una «inútil pérdida de tiempo».

Italia se ha caracterizado por su inestabilidad política. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se han formado y disuelto unos 60 gobiernos. Muchos lo atribuyen a una ley electoral perversa que dificulta la aprobación de iniciativas. Muchos de esos gobiernos han durado sólo semanas.