Jaureguiberry: incendio arrasa veinte fincas y 500 hectáreas

CUANDO TODO parecía estar bajo control, varias ráfagas de viento avivaron el fuego y preocuparon a los vecinos.

Un incendio desatado al mediodía del domingo aparentaba estar dominado tras nueve horas de ardua labor del personal de Bomberos, el apoyo de helicópteros de la Fuerza Aérea, policías, personal de UTE y dotaciones municipales de Canelones y Maldonado.

Pero los vientos de ayer de mañana y la concentración de calor de la cálida jornada se convirtieron en el combustible necesario para reavivar las llamas de la extensa fogata, que arrasó buena parte del balneario más oriental de Canelones.

«Para nosotros, fue una sorpresa, porque el domingo He noche dejamos todo bajo control, pero así es el fuego», comentó a Ultimas Noticias un oficial de los helicópteros de apoyo de la Fuerza Aérea.

Bomberos instaló un centro de control de fuego en el kilómetro 78 de la ruta Interbalnearia, en plena carretera, a pocos metros de donde un destacamento de helicópteros de la Fuerza Aérea montó su comando y armó una improvisada pista de aterrizaje.

Las autoridades mantuvieron ayer en operaciones a un centenar de funcionarios para luchar contra el fuego, que al cierre de esta edición había arrasado unas 500 hectáreas, devorado unas 30 casas de Jaureguiberry y, por momentos, traspasado a la otra orilla del arroyo Solís.

FUERTE DISPOSITIVO

Las autoridades montaron ayer sobre la Interbalnearia un fuerte dispositivo de seguridad, alertando a los automovilistas del incendio varios kilómetros antes de las llamas.

A la entrada de La Floresta, se instaló el primer piquete policial, donde se informaba del hecho y, sobre el kilómetro 72, Policía Caminera armó un retén de seguridad para desviar el tránsito de la doble vía a la acera norte.

Varios kilómetros antes del siniestro pueden verse grandes extensiones de bosque quemado, que el personal de Bomberos explicó a Ultimas Noticias corresponde a la tarea contra las llamas realizada el domingo de tarde.

En la acera sur, el personal de la Fuerza Aérea destacado para el control del fuego armó un improvisado helipuerto sobre el kilómetro 77, de dónde salían los aparatos cargando grandes recipientes de agua para derramar sobre los árboles encendidos.

Para el operativo de Jaureguiberry se pusieron a disposición de Bomberos dos helicópteros británicos Wassex y un aparato Bell de procedencia estadounidense, conocido aquí como UH, para el transporte de agua, y un helicóptero Delfín, de origen francés, desde el que se controlaba con una cámara de calor la temperatura de la zona arrasada para evaluar el éxito de la operación contra el fuego.

Al cierre de la jornada, el personal de la Fuerza Aérea había realizado unos 200 vuelos, derramando sobre el bosque incendiado unos 200.000 litros de agua, pero se espera que hoy, al final de la jornada, se hayan tirado unos 300.000 litros tomados del mar.