John Kerry muestra su fortaleza en primarias de estados del sur

Kerry, quien ya contaba con 1.362 delegados, sumó más de 400 en la última batalla clave de las primarias


TAMPA, EE.UU. | AFP

Los demócratas acudieron ayer a primarias en cuatro estados del sur de Estados Unidos, donde el virtual candidato, John Kerry, aprovechó estas consultas para tratar de quebrar la primacía republicana en esta región.

Kerry, senador por Massachusetts y héroe de la guerra de Vietnam, volvió a confirmar su supremacía en Florida, Louisiana, Mississippi y Texas, que aportaban 465 delegados para la Convención demócrata.

Al cierre de la consulta, las proyecciones indicaban que Kerry obtenía 77% de los votos en Florida, contra 10% para John Edwards. Howard Dean (ya retirado), Al Sharpton y Dennis Kucinich, aún en carrera, obtenían en conjunto un 8%.

En Texas, Kerry aventajaba a Edwards con 63% contra 19%; en Mississippi, la ventaja era de 74% contra 9%, y en Louisiana el senador por Massachusetts obtenía 62% contra 22% para su joven contrincante.

Kerry, de 60 años, contaba hasta ayer con 1.362 de los 2.162 delegados necesarios para obtener la investuidura presidencial del partido.

BASTION REPUBLICANO. Estas primarias dieron a Kerry una oportunidad de probar su predicamento en una región de 13 estados en la que Bush barrió cuatro años atrás y que Kerry parecía al principio dispuesto a desechar.

El sur supo ser un sólido bastión demócrata, y ningún candidato de este partido ganó la Casa Blanca en el último medio siglo sin el apoyo de al menos algunos estados de esta región.

Los republicanos irrumpieron en el sur bajo el presidente Ronald Reagan en 1980 y se fortalecieron. El ex vicepresidente demócrata Al Gore no logró el apoyo del sur en la carrera presidencial de 2000, perdiendo incluso en su estado de Tennessee.

Pero aunque los demócratas han perdido predicamento en temas que van desde el control de armas hasta el aborto, ven nuevas oportunidades en una región que busca recuperarse del colapso de su industria y del desempleo.

En su último acto en Tampa, Florida, Kerry insistió en su promesa de recuperar los tres millones de puestos de trabajo perdidos desde que los republicanos ingresaron a la Casa Blanca tres años atrás, así como evitar la transferencia de empleos estadounidenses a países extranjeros de costos más bajos, como India o China.

Dijo que para noviembre «dejaremos claro de que la única persona en Estados Unidos de América que merece ser despedida es George W. Bush».

CLAVE. Algunos analistas dicen que Florida, clave en la elección de Bush en 2000, es la mejor esperanza de los demócratas para volver a ganar en la región.

Susan MacManus, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad del Sur de Florida en Tampa, dijo que este estado estaba dividido en forma pareja entre republicanos y demócratas.

Florida también es más cosmopolita que sus vecinos, y con una gran cantidad de personas que deciden jubilarse y residir en ese estado. Florida «no es como un estado sólido del sur. Es un crisol de estadounidenses», dijo MacManus.

Los demócratas aún se sienten incómodos por la forma en que los republicanos arrebataron la elección de 2000, que Bush ganó con un disputado margen de 537 votos en Florida, tras una serie de recuentos e impugnaciones que llegaron a la Suprema Corte.

Pero NacManus dijo que cualquier esperanza de que esa enconada elección pudiera vigorizar a los demócratas de Florida para los comicios de noviembre se esfumó en 2002, cuando Jeb Bush, hermano del presidente, ganó la reelección como gobernador del estado.