Juan Mailhos. Los consejos de salarios ‘no son la panacea’

-Mañana se reunirán las gremiales de la Cámara de Comercio. ¿Qué definirán?

-Estamos ante una ronda de consejos de salarios con característicasespeciales, a lo que suma una coyuntura económica con guarismos deinflación que dan señales de recalentamiento de la economía. Esta rondatendrá un horizonte de negociación más amplio que otras: queremosconocer de primera mano qué piensa el empresariado del comercio y losservicios. Haremos nuestro aporte para que se tome en cuenta a la horade elaborar la pauta. Los empresarios son los que pagan la fiesta.

-Siempre que hay negociación, hay conflictividad. Eso parece hasta natural.

-No es un sinalagma que tenga que cumplirse necesariamente.Entendemos que no debiera ser así y le manifestaremos la preocupación alos ministros, es seguro.

-¿Hay espacio para negociar más recuperación salarial o los ajustes deberían ser sólo por IPC de aquí en más?

-Pensamos que las posibilidades se han ido acortando. Tenemos queconversar cuánto y en qué rubros. Los empresarios nos dirán cómo lesestá apretando el cinturón. Es el bolsillo de los empresarios el que vaa sufrir. No tenemos que estar a la espera de que el Ejecutivo anunciela pauta.

-Pero estamos en un momento de bonanza y crecimiento de la economía

-Sí, pero nos planteamos una negociación a muy largo plazo. En dosaños no sabemos cómo se comportará la economía. Y es difícil establecercriterios tan generales: hay sectores que han sido más ganadores o másperdedores en esta coyuntura. Hay sectores que llevaron el salario reala niveles importantes. Otros no. Las realidades son muy diversas ytodas deben ser contempladas.

-Desde el Ministerio de Trabajo se manejó la posibilidad de que lapauta sea por franja de sueldos. El jefe de la asesoría macroeconómicaFernando Lorenzo lo descartó «totalmente». ¿Usted qué opina?

-Con un esquema de negociación por sector como existe hoy, no seríalo más adecuado transversalizar la negociación por rangos salariales.La realidad de los sectores es muy diversa. Entonces, preferimosestablecer criterios a nivel de cada sector. Atarnos a determinadafranja, puede perjudicar la negociación y la dotaría de un elemento derigidez.

-El Pit-Cnt planteó la semana pasada que la pauta salarial no tenga techo y no condicione la negociación.

-Esas son las cosas que nos preocupan. No fijar techo significa que los sindicatos puedan pedir más aumento

-Hasta ahora los convenios han tenido cláusulas correctivas, paracorregir el ajuste si la inflación se dispara. ¿Eso se debería mantenerpara los convenios que se negociarán ahora?

-Sabemos que hay intenciones del gobierno de analizar laeliminación de esas cláusulas, para no alentar el procesoinflacionario. Ayudará a no recalentar más la economía Pero lapreocupación no es sólo que al gobierno le den los números. Hay que versi al empresario le dan los números.

-El empresariado ha discutido en las últimas semanas en torno alproyecto de sistema de relaciones laborales, del gobierno. ¿Cuál es lavisión concreta de la Cámara de Comercio?

-Nos oponemos a la filosofía que inspira el proyecto. La leyprioriza la negociación por rama y el fuerte intervencionismo delEstado, que no es necesario y no condice con los conveniosinternacionales. Y tampoco nos gusta que tenga rango de ley elcontenido del decreto de prevención de conflictos (que regula lasocupaciones), impugnado por todas las cámaras. Hay total falta desensibilidad del Ejecutivo al insistir en un tema que no cuenta con elmás mínimo apoyo del sector empresarial y que tiene visos deinconstitucionalidad.

-¿En qué área el Estado debería intervenir menos?

-No queremos una negociación colectiva que sea siempre conintervención del Estado. El gobierno no debe arbitrar en toda lanegociación colectiva. Este gobierno entiende que los consejos desalarios son la panacea y deben regir toda la negociación salarial.Para nosotros no es así.

-¿Qué es lo que debería regir en toda la negociación?

-La negociación bipartita, entre empresarios y trabajadores.Estamos frente a un proyecto que se inspira en una negociacióntripartita, en la cual el Estado arbitra las diferencias entretrabajadores y empresarios. Filosóficamente nos parece que debenprivilegiarse los acuerdos entre trabajadores y empresarios, sin lanecesidad de la tutela del gobierno, que luego define las diferencias.

-La ley a estudio del Parlamento establece la posibilidad de negociación por empresa.

-Sí, pero la deja a un rango residual respecto a la negociación enel consejo superior tripartito y en el consejo de rama. Queda con uncampo de aplicación mínimo.

-¿En el futuro debería fortalecerse la negociación por empresa,dejando en un segundo nivel o eliminando los consejos de salarios porrama?

-No, esa es una falsa oposición. No nos gusta este proyecto por sufilosofía. Esta ley le da legitimación exclusivamente a los sindicatosen la discusión de convenios colectivos.

-¿Por qué sostiene que se legitiman los sindicatos?

-Son los únicos que pueden celebrar convenios. ¿Qué pasa en lasempresas sin sindicatos? La legitimación para negociar la tiene elsindicato de rama.

-A priori, ¿esperaban una actitud distinta del Ministerio de Trabajo hacia el empresariado?

-Esperábamos que se tomaran en cuenta las posiciones empresariales.Las leyes impuestas generan roces y a la primera de cambio intentaránser modificadas por los mecanismos que la democracia impone. Ese no esun patrimonio exclusivo de los empresarios: Uruguay en los últimostiempos está lleno de gente que se queja de las leyes, por lainsensibilidad al aprobarlas.

-¿A qué se refiere?

-A los casos conocidos. Si lees las portadas de los diarios de los últimos 20 días, te das cuenta de unas cuantas.

-Los empresarios se quejan por las leyes. Sin embargo, las cifras económicas le dan muy bien al gobierno.

-Le dan muy bien, pero las maneja exclusivamente el gobierno. Y noes sensato legislar sobre la base de que estamos en un período debonanza económica. Las condiciones favorables ya están dando muestra deenlentecimiento.