Junta aprobó el traslado del monumento de Juan Pablo II

A pesar de que la iniciativa contó con la aprobación de todos los ediles presentes, la bancada colorada expresó su desacuerdo acerca de la urgencia con la que los representantes frentistas pidieron que se tratara el proyecto decreto enviado por la intendencia de Montevideo.
El objetivo es que el 2 de mayo —un mes después de la muerte del Papa— finalicen los trabajos de traslado del monumento desde la Iglesia de Cristo Resucitado (Bulevar Artigas y Goes) hasta debajo de la cruz.

El proyecto llegó el miércoles a la junta. Ese mismo día el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, llamó a los ediles frentistas a solicitarles que se votara con carácter grave y urgente, lo cual sucedió ayer. El pedido de Fernández generó molestia en parte de la bancada oficial, según supo El País.

QUEJAS. Los ediles colorados monopolizaron buena parte de la discusión. Mostraron enojo por la urgencia en aprobar el asunto, y levantaron la mano a regañadientes.

«Los cardenales se tomaron más tiempo que nosotros para designar al nuevo Papa: los intríngulis que se han dado en el Vaticano por cosas como esta… Y nosotros tenemos que resolverlo en 25 minutos», se quejó César García.

Su compañera Cristina Ferro indicó que el traslado de un monumento no es «un tema menor» y que en la junta «por cualquier calle se va y vuelve catorce veces». La legisladora departamental reivindicó la autonomía municipal y —casi a los gritos— sostuvo que «no es de recibo» que los ediles deban «correr a votar como grave y urgente este asunto, sin discutirlo». Agregó: «Somos un cuerpo legislativo, tenemos el derecho y el deber de debatir, discutir, enfrentar y controlar».

El edil Mario Linzo señaló que el tema podía abordarse con «tratamiento común» y levantar el monumento recién a dos meses del fallecimiento del pontífice.

Desde filas coloradas también hubo oposición a votar la instalación de la estatua en el ámbito de la junta departamental, ya que se dijo que la ley orgánica municipal establece que el cuerpo tiene potestad para «levantar» o «erigir monumentos», pero no hace referencia a los traslados.

García indicó que el presidente Tabaré Vázquez pretende rendirle honor al Papa a través de éste monumento y que, por lo tanto, el tema le compete directamente al Parlamento.

El intendente Adolfo Pérez Piera sostuvo ayer, sin embargo, que «no se necesita ley» para el traslado del monumento debido a que es un tema «de estricta competencia municipal». Sugirió, además, que el Partido Nacional tiene «intencionalidad política» al plantear la necesidad de consagrar por ley el traslado.

Estado laico

«Si viene la colectividad judía y pide que se ponga la estrella de David en un lugar público, tendremos que permitirlo igual», advirtió ayer el edil colorado Mario Linzo durante la sesión de la junta departamental. Recordó, además, que Uruguay es un estado laico, y que la instalación de la cruz en 1987 fue rechazada en la Junta, pero que finalmente se aprobó a través de una ley. Solicitó que la Iglesia Católica «banque» el monumento y que eso quedara establecido en el proyecto. El planteo no tuvo acogida y el gobierno correrá con los gastos.