Kirchner le pone más tensión al conflicto por las plantas

Aprovechando su mensaje a la Nación en el Congreso argentino, Kirchner criticó a Uruguay, al que le adjudicó «la teoría del derecho consumado» y de carecer de «voluntad negociadora» para superar el conflicto por la construcción de la planta de producción de celulosa de la empresa Botnia en Fray Bentos.

«Nos duele en el alma no encontrar una voluntad negociadora y un punto de acuerdo. `Se hace esto o nada`. Hermanos uruguayos, a quienes tanto queremos, ¿cómo que se hace esto o nada?», preguntó el presidente argentino.

La posición de Kirchner se conoce apenas 24 horas después que el presidente Vázquez expresara su confianza en una «salida diplomática» al conflicto y depositara todas sus esperanzas en la mediación del rey Juan Carlos de España.

Dirigiéndose al presidente uruguayo como «querido Tabaré», Kirchner afirmó que «negociar, haciendo sólo lo que ustedes creen que hay que hacer, es sólo acatar».

«Hagamos algo que nos contenga a todos», pidió Kirchner, cuyo gobierno respalda la tesis de que la planta de Botnia en Fray Bentos, sobre el río Uruguay, contaminará ese curso de agua.

Uruguay, en cambio, dio garantías de que la planta de Botnia no contaminará y ha ofrecido a Argentina un monitoreo conjunto de las aguas del río compartido.

Kirchner, apartándose de su discurso escrito, comentó que «la teoría del derecho consumado sirve para un tiempito, pero no para todos los tiempos», y enumeró a continuación «el ejemplo» de próceres como José Artigas y José de San Martín. El mandatario especuló que el gobierno uruguayo «está cometiendo un error estratégico» al aplicar la teoría «del derecho consumado».

Kirchner aseguró que «en paz y sin provocaciones seguiremos buscando una solución que nos contenga a todos».

El presidente argentino aseguró que Uruguay «autorizó unilateralmente» la construcción de la planta de Botnia.

Kirchner mencionó, concretamente, la reunión mantenida el pasado 6 de marzo de 2006 con Vázquez en Santiago de Chile, durante la ceremonia de asunción de la presidenta Michelle Bachelet, como el puente de negociación más firme que existió entre ambos gobiernos.

«Lamentablemente las negociaciones se interrumpieron», mencionó Kirchner, al explicar la decisión posterior de acudir a la Corte Internacional de Justicia de La Haya que promovió la propia Argentina.

El gobierno uruguayo se ha negado a negociar directamente con Argentina mientras un grupo de piqueteros de Entre Ríos mantenga bloqueados los puentes binacionales que unen a ambos países.

La Corte Internacional de Justicia de La Haya rechazó en enero una demanda uruguaya que solicitó el levantamiento de los bloqueos de rutas, al considerar que no provocaban daños irreparables a la economía nacional.

Esta no es la primera vez que Kirchner aprovecha su discurso ante el Congreso argentino para hablar del conflicto con Uruguay. Hace un año, le propuso en ese ámbito a Vázquez parar las obras de Botnia por 90 días a fin de entablar una instancia de negociación.

«Querido pueblo uruguayo, presidente de Uruguay, sólo 90 días, nada más que 90 días para que los mejores ambientalistas del mundo ayuden a dos pueblos hermanos a resolver este tema como corresponde y evitar estos espectáculos dolorosos a quienes creemos en la unidad latinoamericana», dijo Kirchner en su discurso del 1° de marzo de 2006.

En ese entonces, el gobierno uruguayo respondió que no tiene facultad para detener las obras en Botnia.

Ayer, Kirchner recordó su propuesta de hace un año. «En mi anterior mensaje al Congreso, exhorté a mi par, el doctor Tabaré Vázquez, a negociar para encontrar una solución acorde«, expresó.

Kirchner recordó y agradeció la gestión «facilitadora« que emprendió España, para acercar posiciones entre los dos países. «Argentina agradece profundamente la generosa tarea de acercamiento realizada a través del embajador (español ante Naciones Unidas) Antonio Yáñez Barnuevo. Tenemos confianza en la misión de facilitación», aseguró. Está previsto que ambos países dialoguen en Madrid a fines de marzo.