Kirchner sacó a Lavagna; cautela por los efectos sobre Uruguay

El propio Lavagna explicó en rueda de prensa que Kirchner le pidió la dimisión. «El presidente me señaló que consideraba que debía comenzar una etapa distinta y la consecuencia lógica era que yo pusiera el cargo a disposición del presidente; y lo hice inmediatamente», dijo.

Ayer la cúpula económica en Uruguay se cerró a hacer comentario alguno sobre el relevo de Lavagna, aunque entre los funcionarios de segunda línea se prevé una profundización del actual modelo.

EFECTOS. «Sin comentarios» fue la respuesta reiterada ayer cuando El País quiso conocer la evaluación oficial sobre el alejamiento. Un funcionario dijo que se esperará hasta conocer los lineamientos de la nueva conducción económica antes de hacer una evaluación.

Sin embargo un alto jerarca de gobierno dijo a El País que si se profundiza el actual esquema de sostenimiento del dólar Argentina seguirá «tapando» sus problemas.

Entre asesores del equipo económico se cree que «la economía seguirá creciendo con Lavagna o sin Lavagna» en el corto plazo y se avizora una política más «ortodoxa» en cuanto a las herramientas comerciales. También se estima que la inflación seguirá «alta».

En el gobierno se cree que el dólar alto no afectará la temporada turística, lo que es compartida por los analistas.

PERSPECTIVAS. Entre éstos reina la impresión que la nueva conducción económica argentina será «más dócil» al presidente Kirchner y advirtieron sobre los problemas para el control de la inflación y la generación de inversiones en ese país.

A pesar de la coincidencia sobre un fuerte crecimiento de la economía argentina en el corto plazo existe un interrogante sobre si ésta se mantendrá en un plazo más prolongado y cómo afectará eso a Uruguay.

En el corto plazo se cree que el mantenimiento de un dólar alto no perjudicará a Uruguay y en especial a la llegada de turistas durante la temporada.

El economista Jorge Caumont consideró que la diferencia de precios relativos por la distinta evolución del dólar se verá compensada por el crecimiento de los ingresos de los argentinos y porque Brasil —un fuerte destino de visitantes y competidor nato de Uruguay— está «muy caro».

Para Adrián Fernández del Cinve y de la consultora CPA Ferrere, si bien la revalorización de la moneda argentina sería el escenario mas lógico no es necesariamente el más probable.

Fernández coincidió con Caumont y no consideró que exista un problema serio por el mantenimiento del dólar alto en el resultado de la temporada turística.

Pablo Rosselli de Tea Deloitte & Touche también subrayó el efecto del crecimiento del ingreso de los argentinos como un elemento que compensará la diferencia de precios por la evolución del dólar.

Más allá que Uruguay disminuyó la participación de comercio con la región y con Argentina tras la crisis, la fuerte dependencia con ese país sigue preocupando en una visión de mediano plazo. Los ciclos económicos de ambos siguen la misma línea de tendencia incluso hasta ahora, advirtió Caumont.

Para el presidente de la Unión de Exportadores, Daniel Soloducho, Lavagna, «era bastante moderado en su proteccionismo» y creía que «con dólar alto y la fuerte demanda interna alcanzaba, sin llegar a las subvenciones», pero advirtió que ahora «habrá que ver si Kirchner no quiere proteccionismo».