Kirchner y Chávez fortalecieron los vínculos entre sus gobiernos

«Entre Venezuela y Argentina hemos subido muchos escalones en el día de hoy. Hemos avanzado mucho más de lo que habíamos pensado en avanzar», aseguró Kirchner en el acto junto a su colega venezolano en la ciudad minera de Puerto Ordaz, 550 kilómetros al este de la capital Caracas.

Este salto cualitativo entre ambos países «da motivos», según Kirchner, para acelerar el proceso de integración en América del Sur. Representa asimismo un aval para la intención de Venezuela de formar parte del Mercosur como miembro pleno, que se decidirá durante la reunión del bloque en Montevideo el próximo 9 de diciembre.

GASOIL. Entre la serie de acuerdos firmados por Kirchner y Chávez, se destaca el suministro a Argentina de cinco millones de barriles de gasoil anuales, la compra de más títulos de deuda pública argentina por parte del gobierno de Caracas y el adelantamiento de la construcción del gasoducto que unirá ambos países.

El gasoil será pagado por Argentina a través de tecnología agropecuaria, indicó Chávez.

Kirchner y Chávez firmaron además la declaración del Orinoco, en la que se comprometen a estrechar relaciones a favor de la integración y esfuerzos en contra del hambre y la desigualdad. También se comprometen a impulsar la idea de crear un fondo financiero latinoamericano.

DEUDA. La compra de bonos de deuda pública argentina era uno de los objetivos de Kirchner durante la visita. El gobierno venezolano ya había adquirido estos títulos por un valor de US$ 950 millones, pero el presidente argentino esperaba más ayuda para mejorar la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Kirchner anunció ayer la voluntad de su par venezolano de continuar la compra de esos bonos, pero precisó que quedaron sin definir aún los nuevos montos y la fecha de las operaciones. Antes del viaje, la expectativa radicaba en poder venderle por un valor de al menos U$S 300 millones.

Asimismo, ambas naciones sudamericanas se comprometieron a impulsar «estudios de factibilidad» para la construcción de un ambicioso gasoducto de 6.000 kilómetros de extensión —que lo transformaría en el mayor del mundo— que uniría ambos países y podría suministrar gas desde Venezuela a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.

Estos últimos cuatro países son los miembros plenos del Mercosur, bloque al que Argentina se comprometió ayer a realizar «el máximo posible» para que permite el ingreso de Venezuela, posición que no ofrece resistencias entre los otros integrantes.

SUBSIDIO. En una conferencia de prensa conjunta, ambos mandatarios reiteraron conceptos comunes, como la crítica a los subsidios agrícolas aplicados por los países más ricos.

«Creemos en la integración pero con justicia, con igualdad de oportunidades y sin subsidios aberrantes», señaló Kirchner en alusión a los Estados Unidos, impulsor principal del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), fuertemente rechazado por Venezuela —sobre todo— y Argentina.

«Los hechos y decisiones recientes en (la IV Cumbre de las Américas de) Mar del Plata, en cuanto a la integración de toda la región, demostraron que lamentablemente nos están dando la razón», afirmó el presidente argentino.