La Cámara de Comercio critica reforma tributaria

Asimismo, la Cncs pidió «certidumbres» que «queden plasmadas en el papel», en referencia a la promesa del equipo económico de bajar las alícuotas de los impuestos y eliminar otros en caso de que la recaudación responda favorablemente para la administración. En ese sentido, estimó en un período de diez años el tiempo en que se deben dar esas certidumbres para los inversores y los empresarios.
El presidente de la Cncs, José Luis Puig, pidió al gobierno que «clarifique» cómo concibe el papel del empresario en la economía del Uruguay moderno. «El empresario es el que arriesga, es el motor de la creación de fuentes de trabajo. Queremos saber si desde el gobierno se comparte esta visión», dijo Puig, quien participó ayer de un seminario sobre la reforma tributaria junto al subsecretario de Economía y Finanzas, Mario Bergara. Puig recordó que hace poco le solicitaron al Ministerio de Educación y Cultura la creación de un Registro Público de Comercio, a los efectos de conocer la cantidad y calidad de los comercios del país, y obtuvieron una respuesta «totalmente sesgada» y de valoraciones negativas sobre el sector privado.
En cuanto a la reforma tributaria en sí, Puig dijo que parte de la base de un nivel de recaudación, que no se aumenta ni se reduce pero que es dado. «No se toma en cuenta que hay proveedores del Estado que no cobran, que la informalidad es un 40%, que hay una burocracia tremenda. Se necesita una reforma del Estado que acompañe esta reforma tributaria», dijo Puig. Por su parte, el asesor económico de la Cncs, Ramiro Soto, criticó distintos aspectos del proyecto de reforma, particularmente la eliminación de las exoneraciones por inversiones, que estaban contenidas en el decreto 338/03, que ahora se elimina. Según dicho decreto, aquél empresario que adquiría un bien se veía exonerado del Impuesto al Patrimonio y se le otorga un régimen de depreciación acelerada por las adquisiciones de bienes muebles destinados a integrar el activo fijo. También mostró una visión negativa del nuevo régimen de las Safi, las cuales se deberán adecuar al régimen general de sociedades para el año 2010. «No veo por qué se prohiben. El Estado se pierde de recaudar 8 millones de dólares y, además, se pierden fuentes de trabajo», dijo Soto.

DEFENDIÓ PROYECTO
Por su parte, el subsecretario de Economía y Finanzas, Mario Bergara, defendió el proyecto de reforma y convocó a que no se miren «solamente» los aspectos que puedan resultar negativos, sino que se atienda la «globalidad» de la propuesta.
Con respecto a la reforma del Estado solicitada, Bergara separó ambos objetivos del actual gobierno, aunque admitió que es necesario buscar un Estado más eficiente. Afirmó que ambas reformas son «procesos dinámicos» que «no se terminan nunca». En respuesta a los cuestionamientos, Bergara dijo que durante los últimos veinte años se ha realizado una reforma fiscal en el país, con creación de innumerables impuestos, y que nada se ha dicho. «Ahora está la posibilidad de hablar y de hacer propuestas, pero es la primera vez que una reforma tributaria no persigue aumentar la recaudación», enfatizó.

MARCELO BONJOUR