LA CÁMARA NACIONAL DE COMERCIO Y SERVICIOS. ALERTA A LA OPINIÓN PÚBLICA

Ese desvelo abarca a observadores, empresarios, inversores y trabajadores, vinculados a un amplio espectro de actividades de nuestra economía.
Ejemplo singular de esto lo constituyó el reciente anuncio del Sr. Ministro de Economía de nuevas modificaciones en materia de confidencialidad, y un cambio radical en el criterio rector del sistema tributario. Dos medidas entre sí inconexas, de profundo impacto, anunciadas en forma totalmente sorpresiva, y ajenas a nuestra historia y la realidad que vive el país.
No existió consulta ni aviso previo por parte del gobierno, a ningún otro actor, público, político o privado, lo cual es de por sí motivo suficiente de alarma e inquietud.
Las argumentaciones dadas por miembros del gobierno son contradictorias, agravando aún más el desconcierto y el temor. Máxime cuando, en una práctica sin precedentes, se anuncian cambios sustantivos de índole legal antes de tener los proyectos de ley redactados. Esto, además de alentar todo tipo de especulaciones, atenta contra la certeza jurídica.
Tomar decisiones sin que se sepa exactamente cómo, cuándo y por qué, no puede responder a una exigencia o imposición externa al país. Preservar nuestra soberanía es una obligación de todos.
Que los gobernantes mantengan los compromisos asumidos en diferentes instancias, es propio de un país serio.
El cambio de criterio ha impactado muy fuertemente. El daño a los fundamentos jurídicos y económicos ya es muy grande, y esta Cámara no lo puede dejar de señalar.