La carne vuelve a subir hoy; los carniceros ante ‘futuro negro’

Si de asado se trata, el 1º de mayo no será precisamente un día para los trabajadores. A partir de hoy el plato preferido de los uruguayos registrará un incremento del 15%. Carniceros y frigoríficos disienten en las causas de este aumento, pero hay un hecho que juega en contra para los precios: en vísperas del Día de los Trabajadores se produce la mayor demanda de asado en el año.
La suba en los restantes cortes de carne será de 4%, situación que generó la reacción de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), que pronostica para este año un panorama “más negro para los consumidores y carniceros”.

Se estima que el precio del asado de primera pasará de $ 50 a $ 58 el kilo, y el resto de los cortes registrará una suba de cerca de $ 2, de $ 50 a $ 52 en promedio.

Pero no solamente el precio de las carnes rojas alterará aún más el presupuesto familiar. Si se tenía pensado suplir la carnes por las aves es mejor apurarse, ya que la Unión de Productores de Pollo anunció un inminente alza de precios para este rubro, la que estará en el orden del 7% (ver apunte).


Enfoques encontrados. Los industriales y los carniceros difieren a la hora de determinar los factores que inciden en los nuevos ajustes. Según la UCV, el incremento responde sobre todo a la expansión de las exportaciones.

Coincidentemente, las alzas más severas de precios internos comenzaron a sucederse a partir de la reapertura el año pasado del mercado de EEUU para las carnes uruguayas, y los carniceros estiman que se darán con mayor rigor cuando México reanude las importaciones, lo que se aguarda que se concrete antes de que termine el primer semestre.

Particularmente para el asado el valor registró un importante incremento en función de que en vísperas del 1º de mayo crece, como en ninguna otra fecha del año, la demanda por este corte.

El secretario de la UCV, Heber Falero, afirmó que en vísperas del Día de los Trabajadores los frigoríficos mueven las piezas a fin de conseguir elevar el precio del asado.

“Sencillamente (los frigoríficos) impiden que surja una sobreoferta en plaza activando la exportación de este producto a Argentina a menor valor y promoviendo negocios con las cadenas de supermercados. Así, sitúan el precio en valores sumamente caros cuando la demanda se incrementa”, dijo.

Distinto es el enfoque de los industriales. El directivo de la Cámara de Industria Frigorífica del Uruguay (CIFU), Daniel Belerati, aseguró que el incremento responde a que se registró “una retención de la oferta del sector productor”.

“La semana pasada se faenaron 10 mil reses menos y para la presente el panorama puede resultar similar. Ello generó un incremento del precio de la hacienda, que es lo que en definitiva marca el precio de la carne al público”, dijo.

Belerati consideró que la expansión exportadora “no incidió” en este caso. “Con un entorno de producción inestable la industria opera con problemas, debido a que se asumen compromisos a partir de una oferta que luego se esfuma”.


Medidas. El nuevo incremento de precios dispuesto por la industria frigorífica motivó que la UVC solicitara una audiencia urgente con el ministro de Ganadería, Martín Aguirrezabala, a quien le plantearán la necesidad de buscar “una solución”, dijo Falero.

“Somos conscientes de que las alternativas para cambiar este panorama desalentador son muy reducidas, pero creo que la industria exportadora podría absorber algunos impuestos que son cargados en el precio final de la carne, los que significan un lastre para el comercio y para el bolsillo de la gente”, señaló.

En ese sentido, el secretario de la UVC considera que rige una “dualidad tributaria” entre la industria frigorífica y el abasto interno, es decir los exportadores y los carniceros. Mientras los exportadores están exonerados de los gravámenes más pesados, los carniceros pagan un 22,9% de impuestos cuando se disponen a comprar la carne a los propios frigoríficos (ver recuadro).

Por otra parte, alertó que “cuando ingrese el invierno, en plena poszafra, el precio de la carne se disparará a niveles que serán inaccesibles para el grueso de la población”.

“Entonces se cerrarán entre 50 y 60 carnicerías más, que se agregarán a las 100 que desaparecieron el año pasado. De esta forma, habrán desaparecido el 50% de las carnicerías que había en plaza antes de la crisis”, dijo.