La crisis en Estados Unidos: análisis de las últimas noticias y perspectivas para los próximos meses

JOSÉ IRAZÁBAL (JI):
Durante la semana pasada se conocieron nuevos datos negativos sobre el mercado financiero norteamericano que, como ustedes saben, está atravesando una profunda crisis desde hace muchos meses.

Me refiero al anuncio de un nuevo paquete de ayuda para Bank of America, a lo que se sumó la divulgación de los balances de cierre de año de algunos bancos, que reportaron fuertes pérdidas. Por si esto fuera poco, también se conocieron nuevos datos negativos sobre la actividad económica. Con todas estas noticias sobre la mesa, nos pareció que valía la pena dedicar nuestro espacio de análisis económico de hoy a este tema. El diálogo será con la economista Sandra Pérez Ramos, de la consultora Deloitte.

Para ordenar el análisis comencemos hablando del sistema financiero de Estados Unidos y más concretamente de Bank of America. ¿Podrías explicar en forma breve qué estaba sucediendo con esta institución?

SANDRA PÉREZ RAMOS (SPR):
Bank of America es una de las principales instituciones financieras de Estados Unidos. Es el banco número uno del país si se consideran los activos que posee.

Si bien esta institución no fue ajena a los problemas que hubo en el mercado financiero el año pasado, los analistas señalaban que era una de las que estaba mejor preparada para enfrentar la crisis. De hecho, quizás algunos oyentes recuerden que en setiembre Bank of America compró las acciones de Merrill Lynch, después de que ese banco no pudiera afrontar sus pérdidas. Ese acuerdo de compra se cerró rápidamente en el peor momento de la crisis financiera y el gobierno norteamericano le otorgó en ese momento fondos a Bank of America por 25.000 millones de dólares para respaldar esa operación, que finalmente se completó el 1º de enero de este año.

A su vez, con esta adquisición el banco absorbió las pérdidas de Merrill Lynch, que se situaron en el cuarto trimestre de 2008 en unos 15.000 millones de dólares. Por eso es que ahora, para afrontar esos costos, se debió recurrir nuevamente a la ayuda del gobierno.

JI: ¿En qué consiste el plan de rescate?

SPR: Lo que se informó, es que el Tesoro norteamericano inyectará capital en la institución por un valor de 20.000 millones de dólares. Y esta capitalización se realizará a cambio de acciones preferidas del banco.

Además, el gobierno le otorgará al banco una garantía contra pérdidas por activos de riesgo, los llamados “activos tóxicos”, por un monto máximo de 118.000 millones de dólares.

Este plan de rescate fue muy oportuno porque según la información de balances que se publicó la semana pasada, la institución tuvo pérdidas en el último trimestre del año pasado por unos 1.800 millones de dólares, lo que representa el primer balance negativo desde 1991.

JI: Además de los números de Bank of America, la semana pasada también se conocieron resultados malos de otras instituciones bancarias, ¿verdad?

SPR: Sí. En estos días está prevista la publicación de los resultados de cierre de 2008 de muchos bancos. Al final de la semana pasada Citigroup publicó sus resultados, que mostraron pérdidas importantes, tanto en el último trimestre de 2008 como en el conjunto del año. En ese marco, Citigroup anunció que va a separar la banca comercial, la banca tradicional, de otros negocios en los que el Citi incursionó en los últimos años y que involucran los activos de mayor riesgo, que ahora se van a gestionar en forma separada.

Y además de estos dos bancos, se conocieron también los balances de otras instituciones, que en general también mostraron resultados muy modestos.

Como verás, las noticias de la semana fueron prácticamente todas negativas en el plano financiero y lo mismo ocurrió, como tú señalabas antes, con los indicadores de la economía real.

JI: ¿Podrías hacer un breve resumen de esos nuevos datos de la economía?

SPR: Sí, por supuesto. Los dos resultados más importantes fueron los de las ventas del comercio minorista y la industria. En primer lugar, el miércoles el Departamento de Comercio reportó una caída de las ventas minoristas de 2,7% en diciembre, más del doble de lo que esperaban los analistas. Y con este nuevo dato, las ventas al por menor cerraron el año pasado con una baja promedio de 0,1%, que representa la primera caída anual desde que comenzó a relevarse este indicador, en 1992.

En segundo lugar, el viernes se conoció que la producción industrial de Estados Unidos cayó un 2% en diciembre, también mucho más que lo que preveían los especialistas. Con esta caída, la baja de la producción industrial en el año alcanzó al 1,8%.

En definitiva, estos anuncios incrementaron los temores de los inversores sobre la duración y sobre la profundidad que finalmente tendrá esta crisis económica.

JI: Para terminar con los anuncios, en estos días se conoció el monto del plan de estímulo económico que implementará el presidente electo, Barack Obama, para enfrentar la crisis. Según se dijo, costaría unos 825.000 millones de dólares. ¿Podrías explicar brevemente el destino que tendrían esos fondos?

SPR: Sí. En términos muy generales se informó que el plan, que por ahora está en etapa de ejecución, implicará la utilización de unos 550.000 millones de dólares en inversiones, fundamentalmente en obras de infraestructura, y por otro lado, se realizarán recortes de impuestos a los hogares y empresas, por un monto estimado de 275.000 millones de dólares en un plazo de dos años. Es decir que son todas medidas fiscales que procuran reestablecer el dinamismo de la economía.

Por otra parte, además de ese dinero, el presidente electo dispondrá también de la segunda mitad del paquete de rescate financiero, que se había aprobado en octubre del año pasado. Son unos 350.000 millones de dólares que todavía no habían sido utilizados y que se destinarán a enfrentar la crisis del sistema financiero exclusivamente.

JI: Para ir terminando, ¿qué tan acertadas son estas medidas? ¿Serán suficientes para lograr que la economía salga de la crisis? Te lo pregunto porque parece que todo lo que se hace no fuera suficiente, a juzgar por los resultados que se están viendo.

SPR: En principio, la dirección de las políticas económicas parece la adecuada. Por un lado, se está tratando de sanear el sistema financiero. Por otro lado, la política monetaria ha hecho los mayores esfuerzos para estimular la economía. Hay que tener presente que la tasa objetivo de la Reserva Federal está situada en un rango de entre 0% y 0,25% anual, por lo cual prácticamente no hay margen para alguna otra baja. Y ahora, el próximo gobierno se apresta a aplicar una política fiscal fuertemente expansiva, que es una de las pocas herramientas que le queda por utilizar a las autoridades. Lógicamente todas estas políticas implicarán un costo fiscal muy importante y ese es justamente el punto criticado por muchos analistas. De hecho, se estima que el déficit fiscal de Estados Unidos podría acercarse al 10% del PIB por estas medidas. Una cifra realmente impresionante.

En cuanto a la efectividad que puedan tener estos planes, la verdad es que estamos en un momento de gran incertidumbre, por lo cual es difícil prever cuándo empezarán a verse resultados positivos. Si bien, como decía, todos los esfuerzos apuntan en la dirección correcta, para que la economía comience a crecer de nuevo es indispensable que se restablezca la confianza de los agentes y eso normalmente toma bastante tiempo. Por esa razón, es probable que los problemas en el mercado financiero persistan durante algún tiempo más y también que la economía siga mostrando los efectos de esa crisis. Por eso es que las proyecciones pautan una caída de 2% del PIB de Estados Unidos para este año.