La crisis internacional golpea fuerte a los biocombustibles.

BLASINA & TARDÁGUILA , ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR

La crisis financiera mundial, que restringe el crédito para las inversiones y disminuye la demanda por energía, está afectando la industria productora de biocombustibles. La caída en las cotizaciones del producto la está haciendo tambalear, ya que los números no cierran. Al boom surgido el año pasado –cuando los proyectos de inversión en la materia se multiplicaban en Estados Unidos, Brasil y Argentina– le sigue ahora un período de incertidumbre, marcado por anuncios de cierre de plantas y cancelación de nuevos proyectos de construcción.
Empresas importantes, como la estadounidense Vera Sun –que capta el 13% de la producción de etanol del país– anunció su caída en noviembre, y en los últimos días comunicó el cierre de su planta de Ohio y la reducción de la producción en otras dos plantas.

Por su parte, Pacific Ethanol –principal productor de etanol en el oeste de Estados Unidos– anunció el lunes la suspensión temporaria de las operaciones de su planta en Madera, California, donde se producen 151 millones de litros anuales del biocombustible. El motivo dado por la empresa es la extensión de las condiciones de mercado desfavorables para esta producción. Este año ya son seis las plantas que anunciaron su cierre, a pesar del subsidio del gobierno estadounidense para la producción de etanol, pagando US$ 1 por galón producido –equivalente a US$ 26 centavos por litro– para impulsar el crecimiento del sector.

Por otro lado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recortó nuevamente, un 7%, –a 91 millones de toneladas– los pronósticos respecto a los volúmenes de maíz que se utilizarán para producir etanol en el país en el año agrícola 2008-2009. Ya había sido anunciado un recorte en diciembre, cuando las estimaciones sobre el uso del maíz habían sido de entre 94 millones y 102 millones de toneladas. La baja en los pronósticos obedece a “una permanencia de los márgenes negativos para la producción de etanol desde comienzos de diciembre” que “redujo los incentivos para la producción,” explicó el USDA en su informe World Agricultural Supply and Demand Estimates de este mes. El informe pronostica además una caída en el precio del maíz para la zafra, resultado de mayores estimaciones de producción del cereal sumado a la caída proyectada en la producción de etanol. Para los productores sembrar maíz para etanol ya no es atractivo como en 2008.

En Argentina, donde los anuncios de creación de plantas se multiplicaban desde 2007, también se ven los efectos, en este momento la industria no está en producción. “La actividad está completamente paralizada”, afirmó Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles, en diálogo con Infobae.

“Todo el mundo paró porque el valor que se pretendía pagar no tenía razón de ser con el costo de hacer biodiesel en Argentina. Hoy hay empresas a las que no le cierran los números”, explicó, por su parte, José Luis Martínez Justo, vicepresidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables.