La economía chilena sufrirá por causas del terremoto.

El sismo y tsunami que azotaron Chile frenarán el crecimiento del país, lo que podría hacer que su economía –la más sólida de América Latina– crezca en el primer semestre 1% contra el 4% esperado, pero la reconstrucción –que llevará entre tres y cuatro años– compensará la caída inicial en la expansión, según analistas.
La tragedia dejó un saldo parcial de 802 muertos, destruyendo amplias zonas del centro y sur de Chile, donde la infraestructura vial sufrió serios daños y se vieron afectados sectores como la agricultura, vitivinícola y el acerero.

La presidenta Michelle Bachelet dijo que la magnitud del daño «es enorme», al tiempo que estimó que la reconstrucción tardará entre tres y cuatro años, que coinciden con el período de gobierno de su sucesor, el centroderechista Sebastián Piñera, que debe asumir el próximo jueves 11.

«Hay zonas rurales donde está todo en el suelo, hay destrucción de infraestructura. Miles de chilenos han perdido no solo a sus seres queridos sino sus casas y pertenencias, hay empresas que han sufrido pérdidas importantes», describió Bachelet.

La producción de cobre, del cual Chile es el primer productor mundial, sufrió daños parciales dado que los principales yacimientos están en el norte del país.

El 45% de las empresas acusa daños graves o medianos en sus actividades, según reportes entregados por la Superintendencia de Valores, mientras que los viñateros estiman en US$ 250 millones las pérdidas en producción, tras derramarse unos 125 millones de litros de vino, el 12% de la producción.

La agricultura acusa por su parte problemas para acceder a la energía eléctrica y combustibles, con caminos y carreteras cortadas, pérdida en producción e incluso daños en bodegas e infraestructura de riego.

La mayor parte de los productores estimó pérdidas de producción entre 5% y 40%, según la asociación gremial Fedefruta.

Un informe de la consultora estadounidense Eqecat, estimó preliminarmente pérdidas totales entre US$ 15.000 y US$ 30.000 millones, mientras que la consultora IM Trust las sitúa entre US$ 4.000 y US$ 8.000 millones.

Dinámica de la reconstrucción. Sin adelantar cifras, analistas chilenos coinciden en que el sismo pondrá un freno a la economía durante el primer semestre, pero que las labores de reconstrucción serán el motor de la recuperación a partir de la segunda mitad del año.

«Es demasiado temprano para hacer cálculos válidos sobre el efecto que esta tragedia pueda llegar a tener. Ni siquiera sabemos con precisión las pérdidas en infraestructura», dijo el economista de la Universidad de Chile Guillermo Patillo.

Para el economista Jorge Desormeaux, ex consejero del Banco Central, «en el primer semestre (el terremoto) tendrá un impacto de un menor crecimiento pero el esfuerzo de reconstrucción significará un crecimiento económico en el segundo semestre» cuando habrá «mayor actividad de la prevista».

De manera que «el efecto negativo del primer semestre se cancelará con el crecimiento positivo del segundo semestre. Para esto será primordial los planes de Piñera para reconstruir viviendas e infraestructuras y de lo que haga el sector privado», indicó.

El economista Luis Larraín señaló que el efecto de corto plazo es claramente negativo. «Yo esperaría un crecimiento muy bajo del PBI durante el primer semestre del año, del orden del 1%», aseveró.

«El efecto positivo de mayor inversión se reflejará más bien en el PIB del último semestre y en el de los años 2011 en adelante, considerando los períodos de diseño y ejecución de obras», agregó.

En Washington, Caroline Atkinson, directora de relaciones exteriores del FMI, estimó que «gracias a la fuerza de la economía previa al sismo» su «efecto sobre el PBI podría no ser importante». (AFP)