La iniciativa autonómica recogió más respaldo entre los bolivianos

Los estatutos autonómicos de Beni y Pando lograron un respaldo superior al 80% en los referéndum celebrados ayer en estos departamentos bolivianos.
Las encuestas reflejaron que el estatuto autonómico de Beni habría obtenido un respaldo de entre el 80% y 89%, mientras que en Pando el texto habría salido refrendado con un apoyo de entre el 82% y el 85%.

Al conocerse esta cifras, los festejos callejeros estallaron en las ciudades de Trinidad y Cobija (capitales de Beni y Pando), así como en Santa Cruz. Centenares de vecinos se concentraron en las plazas de armas de las tres ciudades, feudos de la oposición. Portando banderas verdes y blancas, hombres, mujeres y niños de las ciudades de Trinidad y Cobija se congregaban en las principales plazas públicas para dar lugar a una fiesta popular.

Las regiones amazónicas de Beni y Pando celebraron ayer sendas consultas para ratificar sus estatutos de autonomía, en unas consultas que el gobierno de Evo Morales considera ilegales y sin validez. A pesar de la posición del gobierno, Beni –422.400 habitantes y 134.400 electores–, y Pando –72.400 residentes y 28.900 habilitados para votar–, siguieron los pasos de Santa Cruz, que ya aprobó hace un mes su estatuto de gobierno autónomo e instaló su asamblea legislativa.

Los referéndum fueron impulsadas por los prefectos y líderes civiles de derecha de los dos distritos, opositores a Morales, en un intento por inaugurar un nuevo modelo de gestión distante del centralismo estatal de La Paz.

En Pando se registraron incidentes esporádicos en el área rural, donde hubo oposición al referéndum por parte de campesinos afines a Evo Morales.

“Este es un proceso importante para la región, porque creemos que con este voto vamos a cambiar el curso de nuestro desarrollo”, afirmó el prefecto de Beni, Ernesto Suárez, alineado a Podemos, el principal partido de oposición liderado por el ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002).

El gobierno dijo con anticipación que no reconocerá los resultados de las consultas, a los que califica de inconstitucionales y separatistas, los mismos adjetivos que utilizó para invalidar la consulta realizada en mayo en Santa Cruz, donde triunfó el Sí a la autonomía con un abrumador 85%, aunque con elevado ausentismo a las urnas.

Tensión. Los dos plebiscitos se desarrollaron en medio de tensiones tras esporádicos choques que comenzaron el sábado en dos villorios de Pando y Beni, entre campesinos que resisten la consulta y vecinos que apoyan la autonomía regional.

En la comarca de Filadelfia, cercana a Cobija, capital de Pando, se registraron tres heridos leves luego de enfrentamientos entre campesinos oficialistas y vecinos que apoyan la autonomía. Para impedir el plebiscito en Filadelfia grupos de campesinos quemaron ayer urnas y papeletas de sufragio.

La tensión aumentó en Beni, con choques callejeros en la ciudad capital de Trinidad y en la comarca de Yucumo, que une a este departamento con La Paz.

Asimismo, el subalcalde de Yucumo, Pedro Tancara, fue atacado por colonos, quienes le acusaron de apoyar la autonomía departamental, provocándole heridas leves.

En Trinidad, grupos de derecha llegados de Santa Cruz, departamento que apuntala las autonomías regionales, atacaron las sedes sindicales de campesinos y de colonos de Beni, en la primera expresión de violencia.

Jóvenes pertenecientes a la Unión Juvenil Cruceñista, grupo de choque de la organización civil-empresarial de Santa Cruz lanzaron piedras y petardos a las instalaciones primero de los colonos y luego de los campesinos.

A los procesos autonómicos de Santa Cruz, Beni y Pando se sumará el 22 de junio el de Tarija, rica región que alberga el 85% de la riqueza gasífera boliviana.

Los dos procesos electorales constituyen un nuevo desafío al gobierno de Morales, quien denunció ante la OEA planes secesionistas de la derecha y propuso para zanjar el diferendo “ensamblar” las autonomías con una nueva Constitución de corte estatista, impulsada por el primer mandatario y rechazada por la oposición.

Morales catalogó esas consultas como racista y auspiciada por “oligarquías” locales que intentan proteger los privilegios que históricamente han sustentado. Este ex líder cocalero de la etnia aymara, es el primer indígena que gobierna esta nación donde al menos el 62% de la población se define como tal. (AFP, AP y EFE)