La inseguridad desvela a los operadores turísticos

En medio de las evaluaciones y los pronósticos de los operadores sobre la marcha y la futura evolución de la temporada, la sucesión de una larga lista de hechos delictivos puso el tema sobre la mesa y reabrió la polémica sobre la eficacia policial en el combate a la delincuencia en la zona balnearia de Maldonado.
A pesar de que la policía del departamento estima “razonable” el aumento de los hurtos en función del incremento de la población que se verifica en estos días en la zona, algunos operadores, damnificados y legisladores opositores reclamaron un cambio de estrategia en el combate a la delincuencia para evitar que la sensación de inseguridad que advierten en la zona, termine por afectar la actividad.

Un dato parece confirmar la percepción que tienen muchos en el este sobre el tema: mientras en diciembre del 2004, se denunciaron 272 hurtos en Maldonado, em el mismo mes del año pasado la cifra trepó a 652.


Con experiencia. La polémica sobre la actuación policial se reabrió el primer día del año, cuando se conoció que durante el fin de semana fueron violentadas las cajas fuertes de una inmobiliaria en La Barra, y una distribuidora de gas de la zona de Cantegril. En estos atracos, los ladrones se llevaron más de US$ 90.000.

El mismo día, algunos medios locales informaron que el fin de semana se habían denunciado 50 hurtos en las seccionales de la zona, una cifra que catalogaron como récord. El jefe del Estado Mayor, Sulangel Carrasco, dijo a El Observador que durante el fin de semana se denunciaron 36 hurtos y si bien consideró que se trata de un “registro alto”, destacó que no puede perderse de vista que el fin de semana se duplicó la población en el departamento.

Otra alta fuente policial coincidió con Carrasco en que era previsible un aumento de delitos en esta época del año, y fundamentalmente durante los festejos del cambio de año, porque mucha gente deja vacías sus casas en horas de la madrugada. No obstante, aseguró que preocupa al comando policial fernandino la posibilidad de que estén operando delincuentes “con mucha experiencia”, incluso algunos extranjeros.

Para esta fuente, el modus operandis y la “limpieza” empleada en la violación de las cajas fuertes de la inmobiliaria J & J de La Barra y del comercio de expendio de supergás, denotan una profesionalidad que “no coincide” con el accionar “limitado” que emplean los delincuentes locales.


Operativo. Al comienzo del verano, la Jefatura de Maldonado montó el operativo San Fernando, que como novedad incluyó la vigilancia y control por equipo radar satelital de 14 patrulleros. Además, el determinó la creación del grupo “Halcón” con una veintena de motonetas para rápido desplazamiento y sacó 720 policías ejecutivos trabajando en tareas de vigilancia de 12 horas.

También se instalaron cámaras de vigilancia en Gorlero y en la peatonal Sarandí, las principales calles céntricas de Punta del Este y Maldonado. Además, la intendencia otorgó más recursos que nunca para ampliar las horas de vigilancia en las calles, y comerciantes y empresarios aportaron voluminosas cifras para mejorar la capacidad operativa del Cuerpo.

Sin embargo, según comunicados oficiales, ninguno de los elementos hurtados en los 36 robos denunciados el fin de semana fueron recuperados y tampoco se remitió a la Justicia a ni un solo responsable de los hechos. “Recibimos solo alguno que agarran en flagrante delito o por problemas de violencia doméstica. Es lo que nos traen”, aseguraron a El Observador fuentes judiciales, que no ocultaron su preocupación.


Críticas.En ese contexto, Camilo Tortorella, propietario de la distribuidora de gas saqueada y ex intendente de Maldonado, dijo a El Observador que hace 63 años su familia tiene comercios en el sitio en donde se produjo el robo, pero “nunca había tenido problemas” con delincuentes. “Lo que estamos viendo ahora nunca lo habíamos visto. Hoy de mañana (por ayer) salí a caminar y vi dos automóviles con vidrios rotos: uno en un vidrio lateral y otro con el parabrisas destrozado. Si no lo paramos, esto va a ser un desastre”, dijo.

El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado, Luis Borsari, reclamó “medidas urgentes para cambiar el clima (de inseguridad)” que –aseguró- ya no solo lo advierten los locales sino también los turistas. “Si no se aplica una política de tolerancia cero va a ser muy difícil revertir este problema”, dijo.

En tanto, el diputado blanco Nelson Rodríguez, anunció que pedirá seguramente la semana próxima la convocatoria a la comisión permanente del ministro del interior José Díaz. “Esto así no da para más”, sostuvo.