La inversión extranjera creció 500% en 4 años

LA INVERSIÓN extranjera directa fue de 600 millones de dólares el año pasado, y este será superior a los 1.000 millones. Para el socio de PricewaterhouseCoopers Daniel García, las inversiones han crecido en los dos últimos años merced a diversos estímulos que el país ofrece, entre los cuales destacan la estabilidad política y económica; el hecho de que no se discrimina entre inversor extranjero y local; que no se restringe la repatriación de capitales; que hay un mercado cambiario libre, un marco tributario simple y neutral, buena infraestructura y red de telecomunicaciones; que no existen conflictos raciales, sociales o religiosos; no hay desastres naturales ni amenaza terrorista; el país tiene un alto nivel de educación (97% de alfabetización, 85% secundaria, 31% terciaria) y cuenta con recursos humanos altamente competitivos (relación costo vs. capacitación).
Agregó, en ese sentido, que el país no limita la contratación de personal extranjero, cuenta con el inglés como segundo idioma y una parte de la población maneja otra lengua extranjera. «Montevideo es uno de los lugares más altos del ranking de calidad de vida en la región, el país tiene un régimen tributario estable que no se ha modificado en los últimos 30 años con impuestos basados en el principio de territorialidad, cuenta con un régimen de Zonas Francas con exención total para operaciones en el país y hacia el exterior y los dividendos y las ganancias de capital e intereses están libres de retención para no residentes», dijo García. No obstante, el socio de la consultora Pricewaterhouse-Coopers se preguntó si la reforma tributaria que está en gestación mantendrá estas reglas de juego.

Para el especialista, se debe promover las inversiones con un esfuerzo focalizado, como ocurrió con incentivos que ha tenido el país en materia forestal y de zonas francas.
En tanto, el socio de Ficus Capital Francisco Ravecca, quien participó junto a García en un seminario sobre inversiones, dijo que el factor que tiene mayor peso en las decisiones de los inversores son los costos (laborales, costos de infraestructura, impuestos), con un 40%; seguido del entorno empresarial (riesgos socioeconómicos, infraestructura, compatibilidad cultural, proximidad geográfica, seguridad de la propiedad intelectual) con un 30% y el capital humano (educación, experiencia, barreras idiomáticas, políticas de RR.HH.) con 30%. En ese orden de importancia es lo que buscan los inversores cuando deciden desembarcar en un país con sus capitales.