La izquierda pone límites a recursos para educación y los blancos piden más

En cambio, es ahora el Partido Nacional el sector político que se comprometió a acompañar las demandas de maestros y profesores, y a votar el presupuesto presentado por el Codicen, que pone un mayor énfasis en los aumentos salariales que el que presentó el Poder Ejecutivo.
Ambos partidos reconocen el cambio de actitud, pero mientras el Encuentro Progresista critica a los blancos por no haber defendido como gobierno la propuesta de destinar el 4,5% del Producto Bruto Interno a la educación, el Partido Nacional afirma que esa meta que se impuso el presidente Tabaré Vázquez está lejos de plasmarse.

“Si el Partido Nacional toma esa postura, es una picardía política, porque nunca aprobó estos montos para la enseñanza cuando era gobierno, y ahora desde la oposición sí lo hace”, afirmó el legislador de Asamblea Uruguay, José Mahía.

“Hay un cambio de roles”, reconoció el diputado socialista Roberto Conde, “pero ahora que somos gobierno podemos decir que los aumentos propuestos para la educación son los mayores de los últimos 20 años”. El legislador se preguntó por qué los nacionalistas “no hicieron antes” esta defensa de rubros para la educación.

El también socialista Roque Arregui, presidente de la Comisión de Educación de Diputados, admitió que las posturas han cambiado desde el 1º de marzo, “pero con una diferencia, porque cuando ellos fueron gobierno siempre destinaron porcentajes bajísimos a la enseñanza, y su estado actual, con el 2,8% del PBI, es obra también de los blancos”.

Agregó que la izquierda defiende los mismos recursos para la educación que defendió como partido opositor.

Por su parte, el diputado nacionalista Jorge Gandini (Alianza Nacional) opinó que, “si bien más o menos se invirtieron los roles, la diferencia es que hoy el Frente Amplio dice lo mismo que decían otros gobiernos, pero los sindicatos no responden con huelgas ni con ocupaciones, así que no tiene esa presión”. Agregó que el Partido Nacional apoya la propuesta presupuestal del Codicen, más cercana a los reclamos de los gremios, pero “no por estar comprometido con algún sindicato, sino por estarlo con el programa de gobierno” blanco, que también reivindica el 4,5% del PBI para la educación.

Gandini afirmó que, en cambio, el Poder Ejecutivo “condiciona esa meta a que el Estado recaude US$ 400 millones más de impuestos, lo cual es como decir: ‘si ganamos la lotería, se lo damos´”.

Según los números que manejan nacionalistas, el gobierno sólo alcanza el 3,6% del PBI para el sector en su mensaje presupuestal, mientras que el que elaboraron los organismos educativos –ANEP y la Universidad de la República– en forma autónoma, sí contempla el 4,5%.

Sandra Etcheverry (Alianza Nacional), vicepresidenta de la Comisión de Educación de Diputados, dijo que si bien su partido se comprometió con los sindicatos a apoyar el presupuesto del Codicen, “fuimos muy claros y les dijimos que no queremos hacer demagogia, que vamos a apoyar el presupuesto de ANEP; pero no depende de nosotros, sino que necesitamos del apoyo de los diputados encuentristas”. La diputada consideró que los blancos también podrían haber hecho suyos los reclamos sindicales, pero saben que “no es posible”.


“La misma demagogia”. El Partido Colorado aún no tomó posición sobre el tema, dijo el diputado forista Washington Abdala, pero en las cuentas, coincide con los blancos. En el mensaje presupuestal del gobierno, “el 4,5% está en el plano de la teoría, enganchado a la evolución económica, como un objetivo que no veo que se concrete”, consideró.

“Analizaremos lo que reclaman los sindicatos, lo que prometió el gobierno y lo que efectivamente se ofrece en dos presupuestos distintos” y “lo que no vamos a hacer es pagar con la misma demagogia que antes se planteaba cuando si había $ 5 se pedían $ 7, y si había $ 7 se pedían $ 9, con el argumento de que con voluntad política, los recursos se conseguían”, dijo Abdala.