La OTAN investiga el ataque en Afganistán y enfrenta críticas

El ataque lanzado el viernes en Afganistán por la OTAN provocó 54 muertos según autoridades de la provincia de Kunduz, aunque el presidente afgano se refirió a 90 víctimas, otras fuentes consideraron que son 125 las víctimas mortales y una agencia local -Pahjowk- dijo el sábado que llegan a 150.

El gobernador de Kunduz, Mohammad Omar, sostuvo que fueron 54 las víctimas mortales del ataque lanzado el viernes por la OTAN, entre ellas un niño que se encontraba sobre uno de los camiones cisterna y otros cinco civiles. Otras dos personas, el chofer de uno de los camiones y uno de sus hijos, fueron muertos por talibanes antes del ataque, mientras otras 15 resultaron heridas, sostuvo el mandatario.

Una comisión de la OTAN, en un reporte difundido por el diario Washington Post, consideró que fueron al menos 125 los muertos en el bombardeo lanzado contra dos camiones cisterna con combustible que habían sido secuestrados por talibanes. El mismo informe sostuvo que murieron al menos 24 civiles en el ataque.

La decisión de bombardear fue tomada sobre datos de un caza estadounidense F15 que reportó la presencia de personas alrededor de los camiones, con un sistema de huellas térmicas, y un informe según el cual esas personas eran todas talibanes. Las autoridades militares alemanas ordenaron entonces lanzar dos misiles contra los camiones, mientras según familiares de víctimas reportados por el diario los talibanes obligaron a pobladores a ayudar a sacar los vehículos que se encontraban atrapados en el río Kunduz.

El Washington Post informó además que la decisión de realizar el ataque aéreo fue tomada prácticamente en base a una única fuente, lo que violaría al parecer el espíritu de una orden táctica establecida recientemente por el comandante de la fuerza de la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN), el general Stanley McChrystal, para reducir las bajas civiles. La directiva establece que las fuerzas de la OTAN no pueden bombardear viviendas en base a información procedente de una única fuente.

McChrystal, en un inédito mensaje televisivo difundido el sábado y traducido al pashtun y al dari, aseguró que nada es más importante que la seguridad del pueblo afgano y sostuvo que hará públicos los resultados de la investigación.

«Como comandante de la Isaf, repito que nada es más importante que la seguridad y protección del pueblo afgano y tomo muy seriamente la posible muerte o las heridas de civiles inocentes», indicó.

McChrystal viajó a Kunduz para «recoger informaciones» del episodio. «Queremos verificar los aspectos técnicos del ataque, para determinar quien murió y el número de víctimas», dijo el general.

CRÍTICAS. La acción de la OTAN recogió críticas severas entre los cancilleres de la Unión Europea reunidos en Estocolmo el sábado. El canciller francés, Bernard Kouchner, fue el primero en lanzar duras críticas al afirmar que el ataque fue «un gran error». Kouchner, dijo empero desconocer de quien era la responsabilidad. «Es necesario evitar que cosas de este tipo sucedan. Nosotros debemos investigar y denunciar las responsabilidades», indicó.

También el canciller de Luxemburgo, Jean Asselborn, denunció el ataque. «No entiendo como las bombas puedan ser así de fácil y rápidamente usadas», señaló. Su colega italiano, Franco Frattini, dijo a su vez que «son actos terribles que no deben suceder nunca» y pidió una «investigación inmediata».

Para el canciller sueco, Carl Bildt, «todos los muertos en Afganistán son una tragedia y no pienso que venceremos esta guerra matando personas». «Quizás la OTAN podía evitar lanzar bombas sobre las dos cisternas (cargadas de gasolina), pero no me concierne a mí comentar la estrategia militar. Debemos esperar los resultados de la investigación», dijo.

Pero las críticas chocaron con la defensa que hizo del accionar de la OTAN el ministro de Defensa alemán, Franz Josef Jung, cuyas tropas solicitaron el ataque. «Cuando a seis kilómetros de nosotros, los talibanes toman dos camiones cisternas de gasolina, esto significa un gran peligro para nosotros», dijo al diario alemán Bild.

CONFERENCIA. Una conferencia internacional sobre Afganistán se llevará a cabo antes de fines de 2009 para alentar a los afganos a asumir la responsabilidad de su país, anunciaron en tanto la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico Gordon Brown.

Alemania, Gran Bretaña y Francia tomaron la iniciativa de convocar a esta conferencia, con el apoyo de EE.UU., declaró Merkel antes de entrevistarse con Brown en Berlín. El objetivo de la conferencia es ayudar a Afganistán a «tomar más y más responsabilidades» y a lograr progresos verificables en las áreas de seguridad, gobernanza y desarrollo, agregó la canciller.

La conferencia reunirá al próximo gobierno afgano formado después de las elecciones presidenciales, a ONU, la OTAN y los países contribuyente, precisó a su vez Brown. Ocho años después de la intervención militar en Afganistán hay que «reexaminar las tácticas de los talibanes (…) y tendremos que ver cómo alentamos a los afganos para que asuman más responsabilidades en sus asuntos internos», agregó.

Merkel señaló que todavía no se había decidido la sede de la reunión. «Todavía estamos discutiendo. Pero esta iniciativa mostrará que Alemania, Francia y Gran Bretaña quieren alentar ese proceso».