La reforma de Lacalle al IRPF lo enfrenta aun más al Frente.

«Es totalmente inviable» la propuesta de los nacionalistas, dijo ayer a El País el ministro de Economía y Finanzas, Álvaro García. El riesgo, advirtió, es volver a un elevado déficit fiscal. García interpretó que la propuesta de reducción de impuestos puede derivar en el aumento de las tarifas públicas porque una de las formas de compensación de ingresos estatales es a través del resultado de las empresas públicas.

García dijo que aun aceptando un déficit más elevado, hay una diferencia conceptual con el sistema actual, porque lo que se propone es reducir los impuestos directos que son instrumentos más idóneos para redistribución de ingresos.

«No cierran los números en términos de responsabilidad y equilibrio fiscal», declaró el ministro a El País.

ARROGANCIA. En declaraciones realizadas por la mañana, Lacalle se molestó con la actitud del Frente Amplio, a la que calificó como «arrogante». «Rechazar de plano que se le baje la presión tributaria a los trabajadores y jubilados, no lo había visto nunca como actitud política. Es una arrogancia el hecho de decir `no tocamos lo que hicimos`. Pensamos que iba a haber un gobierno de diálogo y cooperación. La actitud no augura buenos días para el país», declaró el candidato blanco.

Quienes lo critican a él por haber aplicado un ajuste fiscal, añadió, «quizás estén un poco mal de la memoria», porque recordó que recibió el gobierno nacional en 1990 con un 7% de déficit del PBI y que debió afrontar el pago de la reforma constitucional de los jubilados «que fue un aumento enorme de los gastos del Estado».

«Por el hecho de haber tenido que impulsar una medida de esas, ¿nunca más puedo tener una buena idea? Si eso no es radicalismo o totalitarismo, no sé qué lo es», concluyó, aludiendo a la actitud anunciada por el Frente Amplio.

Mujica-Astori. Ayer mismo, la fórmula presidencial del Frente Amplio compuesta por José Mujica y Danilo Astori se presentó en el almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM).

En la ronda habitual posterior al mensaje se le preguntó al candidato presidencial qué opina sobre la propuesta de Laca-lle. Mujica cedió la palabra a Astori para responder. «Los sistemas tributarios deben ser analizados en conjunto», dijo el ex ministro de Economía, que afirmó que en el país «no hay impuesto a los alquileres ni a los depósitos bancarios», en referencia a que la propuesta nacionalista promueve la eliminación del IRPF a ambas operaciones. «El impuesto es a la renta personal y comprende todos los ingresos de las personas», explicó Astori, lo cual indirectamente es una referencia a los alquileres y depósitos bancarios ya que ambos se computan como parte de los ingresos para calcular el IRPF.

«Queremos que paguen impuestos todos los ingresos de las personas», precisó.

Respecto a la propuesta en sí, Astori la rechazó al decir que «compromete al país en lo fiscal de forma tremenda y que «no se caracteriza por la responsabilidad fiscal». Criticó a Lacalle porque en su gobierno los aportes patronales eran de 14,5% mientras ahora son de 7,5%, y recordó que por ese concepto el Estado recaudó en 2008 casi US$ 700 millones. «Si se eliminan los aportes patronales, ¿cómo se financia el Banco de Previsión Social?», preguntó. «Hacer una propuesta de ese tipo no es responsable desde el punto de vista fiscal», insistió.

Destacó que la relación entre impuestos e ingresos está en «franco descenso», y reiteró que la prioridad de un segundo gobierno frenteamplista será bajar dos puntos del IVA, aunque no quiso dar una fecha precisa para concretarlo. Con esa medida se estimulará la actividad. «A eso apostamos», agregó.

PROPUESTA CLARA. El economista Gustavo Licandro, principal referente de la fórmula nacionalista, respondió anoche a Astori y dijo que debe trasmitirse «la mayor de las tranquilidades», ya que «si hubo un gobierno que introdujo la responsabilidad en el manejo de las cuentas públicas y la austeridad en el manejo de la situación fiscal fue el gobierno de Lacalle».

Respecto a una segunda etapa de alivio, Licandro explicó que solo si los equilibrios macroeconómicos lo permiten se bajarán los aportes patronales, el impuesto a los combustibles y el IVA. «O sea que el financiamiento del BPS no faltará nunca», aclaró Licandro. La propuesta de Lacalle «es clara como el agua», añadió el economista.

Negó que se trate de una reforma para ricos. «Quien gana 34.000 pesos no es rico, como dice el Frente Amplio. Y entre las 200.000 personas que se beneficia por la derogación del IRPF hay médicos, docentes, dentistas, talleres mecánicos, electricistas, jardineros, según un sondeo. «Esta reforma no es para los ricos, sino para la clase media», subrayó.

En tanto, el equipo económico del Partido Nacional estuvo en contacto con técnicos vinculados al Partido Colorado y al sector empresarial que respaldaron la propuesta (ver notas adjuntas).