La seguridad pública y los impuestos en boca de todos.

El 25 de octubre comienza por ley el denominado “año electoral”

El próximo 25 de octubre recién comenzará oficialmente la campaña electoral, ya que ese día faltará un año exacto para las elecciones de 2009. En ese “año electoral” no se pueden aprobar leyes presupuestales ni contratar personal para las empresas del Estado.
Pese a que los días que restan para los comicios parecen muchos, los escarceos electorales ya han comenzado hace rato y el oficialismo y la oposición ya saben que los temas centrales de la campaña serán el estado de la seguridad pública y la política impositiva aplicada por el gobierno frenteamplista.

Si bien los representantes del gobierno pondrán sobre la mesa los números que, según dicen, demuestran una marcha más que correcta de la macroeconomía, los debates estarán signados por los asuntos que la oposición considera puntos débiles de la gestión oficialista.

El Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) ha marcado, para bien o para mal, la administración de Tabaré Vázquez y más precisamente la gestión de su ex ministro de Economía, Danilo Astori. La oposición machacará una y otra vez con la idea de que el tributo ha castigado a la clase media, apenas rozó a los ricos y representó un pequeño alivio para los más pobres.

El gobierno dirá que, luego de subir el mínimo no imponible a $12.425, el 80% de los trabajadores no pagará IRPF o pagará menos que lo que abonaba por el Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP). Además, le pide a los opositores que presenten ya una alternativa al IRPF si es que piensan derogarlo como han prometido blancos y colorados.

Seguridad. Por otro lado, el estado de la seguridad pública en el país ha llevado a los partidos de la oposición a pedir entrevistas con las autoridades de gobierno para buscar soluciones comunes ante lo que consideran un asunto que pone en juego la libertad de los ciudadanos.

Blancos y colorados han escrito en los bosquejos de sus programas de gobierno propuestas que van desde aumentar el sueldo de los policías a bajar la edad de imputabilidad de los menores que cometen delitos. Para el gobierno, los números de delitos cometidos no son muy diferentes a los de años anteriores aunque asumen que la violencia ha aumentado por culpa, entre otras cosas, del consumo de drogas duras como la pasta base. Además, desde el Ministerio del Interior se habla de una “sensación térmica” alimentada por los medios de comunicación que, según dicen, le dedican mucho tiempo y espacio a la “crónica roja”.