La semana de bush el viernes cambia drásticamente la fisonomía del centro

Desde el viernes por la mañana todo el entorno de la Plaza Independencia quedará literalmente sellado. Hoy se ultiman detalles del gigantesco operativo de seguridad que rodeará la visita del presidente George W. Bush.

Toda aquella persona que deba ingresar al entorno de la Plaza Independencia lo hará acompañado de un policía. Y deberá hacerlo a pie, dado que desde entonces regirá también una zona de exclusión vehicular.

La Policía y el Servicio Secreto continúan elaborando la cobertura bajo la más estricta reserva. Ayer se realizó un simulacro que involucró al Hotel Radisson y sus alrededores. Allí agentes uruguayos y estadounidenses cronometraron los tiempos de respuesta ante una hipótesis de emergencia. La operación vuelve a realizarse hoy, y, según informaron fuentes del operativo, probablemente se repita mañana.

Para cuando el «Air Force One» toque la pista del Aeropuerto Internacional de Carrasco todo el operativo deberá estar listo.

Fuentes de Presidencia de la República indicaron que la comitiva oficial que recibirá al primer mandatario estadounidense será limitada. «Hay razones de protocolo para ello. En primer lugar, hay que tener en cuenta que no se trata de una visita en carácter de Jefe de Estado, sino una visita oficial. En segundo lugar, dado que el horario de arribo será al caer la noche, también por razones de protocolo no se hacen honores militares después de la caída del sol», explicó la fuente.

Por este motivo quienes recibirán al presidente Bush y su comitiva serán altos funcionarios de la Dirección de Protocolo de la Cancillería y el embajador estadounidense, Frank E. Baxter.

Desde el Aeropuerto, Bush partirá en el «Cadillac One», una limusina totalmente blindada, con una caravana de casi veinte vehículos, la mayoría de ellos del Servicio Secreto, rumbo al Hotel Radisson donde pasará la noche. El sábado temprano Bush partirá hacia la estancia presidencial de Anchorena, donde lo estará aguardando el presidente Tabaré Vázquez junto a seis ministros del gabinete.

controles. Habrá sólo cinco puntos de acceso al perímetro restringido para residentes y personas que trabajen allí. Un doble vallado cerrará el ingreso al entorno de Plaza Independencia. En el primer vallado estarán los puestos de control que verificarán los ingresos a la zona. «No se hará con control de huellas, como se hizo en la Cumbre Iberoamericana porque no hubo tiempo para preparar ese sistema. De manera que lo que se hará será que el policía que verifique el ingreso acompañará a la persona hasta el lugar que dice que se dirige», explicó a El País un oficial a cargo del operativo.

El segundo vallado policial delimita una zona totalmente restringida y rodea toda la plaza. Un tercer cordón se ubicará como última línea en torno al edificio del Radisson. Esta última línea será, literalmente, impenetrable. Los propios empleados del Radisson sólo tienen un acceso habilitado desde la calle Colonia.

El contingente policial local se ubicará en círculos concéntricos dentro de la zona de exclusión, con el apoyo de los agentes norteamericanos.

Tanto durante el desplazamiento de la caravana presidencial, como durante la estadía de Bush en el hotel, una central móvil de comunicaciones utilizará un dispositivo que anulará en toda la zona las señales de celulares. Los responsables del operativo indicaron que esa medida se toma para evitar la eventualidad de que un celular sea utilizado para activar explosivos a distancia.

La vigilancia será completada desde el aire con aeronaves locales y estadounidenses.

Para algunos veteranos integrantes de la Policía Nacional todas estas disposiciones no son nuevas. Incluso algunos oficiales de alto rango que participan del operativo fueron custodios del presidente George Bush (padre) en 1990. «Ya conocemos las exigencias que tienen los norteamericanos y nos adaptamos sin problemas», comentó uno de ellos.

la rambla. Desde el viernes a la hora 15 hasta el domingo a mediodía no se podrán estacionar vehículos en la rambla. «Un vehículo estacionado va a convertirse automáticamente en sospechoso de ser coche bomba», explicó una fuente policial.

De todas formas, las restricciones a la circulación por la rambla -que será la ruta por donde transitará de ida y vuelta la caravana presidencial- será limitada. Dos horas antes del pasaje de la comitiva quedará cerrada para la circulación vehicular. Una vez que la caravana llegue a su destino la restricción será levantada en forma inmediata. El acceso al Teatro de Verano será exclusivamente peatonal, agregaron fuentes de la Jefatura.