La semana más complicada de Mujica

POR GONZALO FERREIRA DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

El gobierno de José Mujica pasa por la semana más complicada de sus casi cuatro meses de gestión, según evalúan incluso en el propio Poder Ejecutivo. Los primeros grandes nubarrones se pararon encima en una gestión que venía despejada de problemas. El presidente está en una luna de miel con la ciudadanía. Su popularidad es del 71%, según la encuestadora Equipos Mori y, además, algunos factores externos (como, por ejemplo, la buena campaña de la selección uruguaya en la Copa del Mundo) ayudaron a consolidar su buena imagen.

En la confección del Presupuesto, a diferencia de lo que le había ocurrido al Frente Amplio en el período anterior, no habían aparecido encontronazos muy fuertes entre los ministros. El clima es diferente al de 2005, cuando el entonces ministro de Economía, Danilo Astori, amenazó con renunciar luego de que le exigieran en ese momento asignar el 4,5% del PBI a la Educación, algo que concedió más tarde.

Sin embargo, ahora todo se complicó y la administración de Mujica tiene cinco frentes que se abrieron repentinamente.

Algunos son vinculados a la gestión (seguridad, acuerdo por UPM con Argentina) y otros tienen un fuerte componente político interno. Es el caso de las diferencias en el Frente Amplio por las normas antitabaco y los choques con los sindicatos públicos por la reforma del Estado. Algunos de los problemas rozan la corrupción, caso de las irregularidades denunciadas en las compras de la Armada.

Mujica vs. Vázquez. Pero el principal dolor de cabeza es el duro encontronazo del presidente con su antecesor, Tabaré Vázquez, que provocó que la mayoría de los dirigentes del Frente Amplio se alinearan tras el oncólogo por la defensa de las leyes antitabaco aprobadas durante su administración.

El actual presidente se molestó por la forma en que actuó Vázquez y se lo trasmitió a sus ministros ayer de mañana en la residencia de Suárez (ver página 3).

Mujica ha mostrado una forma distinta de actuar a la de su antecesor. En vez de bajar línea y resolver por sí los problemas que se generan en la interna, prefiere que sea la estructura frenteamplista la que salde. Ahora, en esta crisis por las normas antitabaco, se encamina a dejar el asunto en manos del Parlamento. Ello obliga al Frente Amplio a adoptar una posición.

El presidente ya había asumido la misma estrategia cuando planteó su idea de liberar a los presos mayores de 75 años. La coalición de izquierda se opuso y el presidente cedió sin quejas.

Más problemas a saldar. Mujica también enfrentó un revés el fin de semana en el vínculo con Argentina. No sólo se estancó la negociación por el monitoreo de UPM (ex Botnia), sino que también aparecieron otros problemas laterales.

La Armada está en el medio de un escándalo por compras irregulares. Las investigaciones que está realizando el Ministerio de Defensa (ver página 7) pueden extenderse al Ejército y a la Fuerza Aérea, según comentaron a El Observador fuentes oficiales.

Por si fuera poco, la primera interpelación a un ministro del gobierno quedó agendada para esta semana. Será el miércoles al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, por el incendio en la cárcel de Rocha que costó la vida a 12 reclusos.

A su vez, las relaciones con los sindicatos públicos se deterioran por la reforma del Estado propuesta. Todo parece indicar que la atmósfera cambió y en el gobierno se siente el frío invernal, aunque en los últimos días los pronósticos de huracanes fallaron.