La UE gana centralidad para lidiar con la crisis de crecimiento

Líderes de la Unión Europea firmaron ayer un nuevo tratado que según señalaron, permitirá reaccionar con más rapidez ante temas globales, aunque persisten las dudas de su eficacia entre los países miembros.
El Tratado de Lisboa, respaldado por los 27 líderes luego de años de descontento entre los europeos acerca de la cesión parcial de soberanía ante un gobierno centralizado, reemplaza un fracasado proyecto destinado a establecer una Constitución Europea. El tratado entrará en vigencia una vez que sea ratificado por todos los estados miembros. El propósito es completar el proceso para 2009. Pero la firma del tratado se realizó en medio de quejas de que los jefes de gobierno no proyectan realizar referéndum alguno sobre el documento.


Mayor dinámica. El documento altera la forma en que se adoptan decisiones en el seno de la UE. Buena parte de las decisiones serán adoptadas por mayoría, eliminando la necesidad de un apoyo unánime que en el pasado frustró los esfuerzos del bloque por presentar un frente unido. Por primera vez el tratado sanciona la existencia de un presidente de la UE a ser elegido entre los estados miembros y un secretario de relaciones exteriores más poderoso. También elimina el sistema de Presidencia rotatoria entre los estados miembro cada seis meses.

La cifra de comisionados de la UE será reducida, a fin de lidiar de manera más veloz con una serie de asuntos. La UE amenazaba con convertirse en un organismo inmanejable tras expandirse, hasta incluir en la actualidad a 27 países.

Con el propósito de subrayar las credenciales democráticas de la UE, el parlamento europeo recibirá más poder, y podría modificar o rechazar proyectos presentados por la comisión ejecutiva. “Al resolver sus asuntos institucionales, Europa se apresta a enfrentar problemas globales”, dijo el presidente de la Comisión Europea, el portugués Jose Manuel Barroso.

Con la firma del Tratado de Lisboa, la UE puso fin a un largo proceso de negociación para reformar el sistema de votación en la toma de decisiones y eliminar el veto en algunas áreas, con el objetivo de agilizar la aprobación de decisiones. También intenta superar la profunda crisis provocada por el rechazo al proyecto de Constitución europea en sendos referéndum celebrados en Francia y Holanda en 2005.

“Este Tratado responde al desafío de la mejoría de la eficacia en el proceso de decisión. El proyecto europeo se legitima por sus resultados y sólo una Europa capaz de decidir será capaz de obtener resultados”,. afirmó El primer ministro luso y presidente de turno de la (UE), José Sócrates.

Cumbre de hoy. La mayoría de los líderes de la Unión Europea abandonaron Lisboa tras el almuerzo ofrecido por el presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva.

La firma del Tratado de Lisboa tuvo una segunda parte por la tarde ya que el primer ministro británico, Gordon Brown, lo rubricó en solitario al estar ausente en la ceremonia. La cumbre de líderes de la Unión Europea de hoy quedará reducida a un sola jornada, frente a las dos habituales, debido a la firma del Tratado. En esa sesión se pretende obtener acuerdo en dos de los puntos principales de la cumbre: la creación de un “grupo de reflexión” sobre el futuro de la UE . Además, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, hará una exposición sobre la política migratoria común. Kosovo e Irán protagonizarán las conversaciones durante el almuerzo.


Bueno para Latinoamérica. El director general de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea, Eneko Landaburu, dijo a la edici´no internacional de la cadena BBC que el tratado también tendrá un impacto positivo en las relaciones de la UE con América Latina.

“Yo creo que América Latina tiene interés en que haya una Europa fuerte porque la Europa fuerte representa los mismos valores, los mismos principios de democracia, de derechos humanos, de libertades y de economía de mercado que son los que, creemos, tienen que desarrollarse en el mundo”. “Una Europa fuerte es más capaz de negociar con América Latina”, dijo el funcionario. (El Observador, AP y EFE)