La visión empresarial sobre el sistema de negociación colectiva

Sra.  Directora de CINTERFOR – OIT, Dra. Martha Pacheco, Sr. Presidente de la Cámara de Industria, Ingeniero Diego Balestra, señores expositores: Dr. Carlos Aldao Zapiola, Dr. Huberto Berg y Dr. Leonardo Slinger, estimado amigos:

Gracias por acompañarnos en esta mañana para compartir este  Seminario Internacional sobre la visión empresarial en relación a la regulación legal de la negociación colectiva.

Esta es una etapa más del trabajo conjunto que venimos realizando las gremiales del sector en el marco de la cooperación técnica de la OIT.

Como ustedes saben, el objetivo de este Seminario es conocer y compartir experiencias con expertos internacionales en materia de la práctica y legislación sobre negociación colectiva en sus respectivos países.

Al mismo tiempo, es una oportunidad que se nos ofrece al sector empresarial uruguayo para presentar nuestra posición institucional en materia de negociación colectiva.

Estamos convencidos que  en Uruguay  es hora de recuperar y consolidar el ámbito de los acuerdos, como recomienda la OIT. 

Es preciso que, antes de consagrar una norma laboral, social o económica, las autoridades consulten y tomen en cuenta, en un pie de igualdad, a las organizaciones  representativas de los trabajadores y los empresarios.

Esa es la manera de aplicar las reglas de juego internacionales que los estados se han comprometido a respetar.

Lamentablemente no es esta, la realidad presente en el Uruguay de hoy:

Hasta ahora poco se tuvo en cuenta la opinión del sector empresarial.

Ejemplo de ello ha sido la “ley de licencias especiales” que después de aprobada tuvo que ser modificada, precisamente porque no se había  escuchado en el momento oportuno al sector empresarial.

Lo mismo ocurrió con la llamada “ley de talles” la que tuvo que ser postergada en su consideración -cuando  ya tenía media sanción- en la primera oportunidad en la que el sector empresarial pudo demostrar su total inconveniencia y falta de sentido práctico.

Hace pocos días también fue para atrás el proyecto de juicios laborales por no ser ajustado a la realidad y el Presidente de la República tuvo que vetar los términos de la ley de “seguros de accidentes camino al trabajo”.

Por otra parte, hay otras leyes que si bien están vigentes, son de dudosa eficacia, como por ejemplo la ley de “tercerizaciones”.

Nos preocupa que el proyecto de ley sobre el sistema de negociación colectiva que se pretende promulgar, se concentra casi exclusivamente en conceder derechos y potestades a los sindicatos.

Por esa razón, aspiramos a que se modifique este proyecto de ley que hoy no tutela la libertad de empresa, ni el derecho de propiedad, ni el derecho de trabajo de aquellos trabajadores que no adhieren a medidas sindicales.

Como Cámara Nacional de Comercio y Servicios que hy convocamos junto a la Cámara de Industrias, queremos enfatizar que nuestro principal objetivo es velar por las empresas sustentables para que ellas puedan crear, desarrollar y mantener empleos de calidad.

Para ello, debe existir un mínimo de seguridad jurídica en materia de relaciones colectivas de trabajo.

Creemos en la necesidad de la negociación colectiva, pero regulada por una ley CONSENSUADA.

Esa ley debe  elaborarse en consulta con las organizaciones de trabajadores y empleadores, en cuanto a la conveniencia de determinadas soluciones legislativas, lo cual hasta ahora el gobierno no hizo.

Es importante decir que el proyecto actual omite referirse a derechos de nivel constitucional como la libertad de comercio e industria, el derecho a dirigir la empresa, así como a las obligaciones y responsabilidades de sindicatos, dirigentes sindicales y delegados.

También omite referirse a las cláusulas de paz y a qué sucede cuando esas obligaciones se incumplen.

El proyecto regula cómo debe desarrollarse la ocupación del lugar de trabajo, pero no establece mecanismos objetivos y efectivos para desalojarlo.

Esto no es aceptable para el sector empresarial.

Porque, entre otras cosas, la ocupación no es parte de lo que se pretende legislar.

A tal punto han llegado estas circunstancias que este  proyecto de ley para regular la negociación colectiva, ha recibido observaciones severas y concluyentes de la OIT.

A título de ejemplo  la OIT:

 – sugiere que se modifiquen artículos a fin de que la negociación bipartita no sea sustituida en la práctica por negociación tripartita.¨

– sugiere que se incluya una referencia explícita a la libertad de trabajo de los no huelguistas, así como al derecho de la dirección de la empresa a penetrar a las instalaciones de la misma.¨

– y sugiere que en el artículo 23 se añada referencia a ¨la seguridad de la maquinaria e instalaciones.

En definitiva, creemos que el gobierno debe y puede atender nuestras razones, promoviendo la búsqueda de acuerdos sobre estos temas.

Como se ha dicho en la Organización Internacional de Empleadores:  “la única forma de  generar riqueza en cantidad suficiente para poder construir la base  de un modelo de sociedad plenamente desarrollado, es a partir de la iniciativa privada, en el respeto a la propiedad privada.”

Sin empresa y sin empresarios dispuestos a invertir y a arriesgar no hay trabajo digno, no hay trabajo formal. Sólo hay informalidad, evasión, contrabando, trabajo de baja calidad y desempleo. Y tampoco hay sindicatos para ayudar a combatir esos males.

Estamos dispuestos a toda instancia de diálogo porque sentimos la responsabilidad de actuar en representación de miles de empresas de todo el país y de defender los derechos de los empresarios en todos los ámbitos posibles.

También decimos, que habría que pensar si un país en pleno período electoral, en donde no se conocen aun todos los actores, es el escenario más adecuado para aprobar este tipo de ley fundamental.

Lo justo, lo imprescindible, es acordar con todos y quizás debamos tener la madurez suficiente para  dejar el tema para el próximo período legislativo. Porque esta ley debe de ser mejorada sustancialmente en acuerdo con los actores del sector privado.

Las prisas y las presiones en estos temas no son condiciones compatibles con la equidad, justicia y calidad requeridas.

Es razonable, entonces, pasar el proyecto a consideración de la próxima legislatura teniendo en cuenta además que:

En países donde las leyes hacen respetar los derechos fundamentales como los derechos a la vida, a la libertad, al trabajo y a la propiedad, existe mayor estabilidad y previsibilidad, hay mayor ahorro interno y más posibilidades de captar inversiones del exterior.

Donde no se respetan esos derechos, la propensión al ahorro disminuye y los capitales tienden a emigrar.

La Cámara Nacional de Comercio y Servicios junto a la Cámara de Industrias, en representación de sus miles de empresas asociadas considera que:

Si el proyecto de referencia se transforma en Ley se comprometen los poderes de organización y dirección de la Empresa, se afecta la eficiencia y la productividad, así como el crecimiento del aparato productivo, sin beneficio alguno para los trabajadores.

También debe tomarse en cuenta que, en caso de aprobarse, este proyecto de ley seguramente sería observado por el Comité de Libertad Sindical de la OIT por ser violatorio de los convenios internacionales  N° 98 y 154.

Por las razones expuestas, se ha presentado una Queja al Comité de Libertad Sindical.

Se solicito además que dicho Comité recomiende la adopción de medidas para modificar el proyecto, dándose así cumplimiento a los Convenios Internacionales suscriptos por Uruguay cuyo objeto es, precisamente, la promoción del Diálogo Social, la Consulta Tripartita efectiva y  la defensa de la Libertad Sindical y del Derecho de los Empleadores, con pleno respeto por el Estado de Derecho.

Sobre estos conceptos es que los invitamos hoy a reflexionar.  MUCHAS GRACIAS.