Lacalle dará batalla para ‘recuperar’ a Montevideo

Convencido de que un triunfo electoral en la capital es decisivo para recuperar el gobierno nacional, el ex presidente Lacalle se propone «dar vuelta» al Partido Nacional y centrar en Montevideo la mayor parte de su campaña para las internas de junio de 2009. La estrategia de Lacalle fue revelada ayer, durante el acto que selló su alianza con el sector Correntada Wilsonista, del senador Francisco Gallinal, que adhirió a la precandidatura del presidente.

Lacalle anunció que va a haber una «atención preferente» a «recuperar» el gobierno de Montevideo para el Partido Nacional, sin descuidar al interior del país. Y dio una razón simple: la mitad de los habitantes está en Montevideo y constituye un paso fundamental para ganar el gobierno nacional. «Porque es difícil, nos gusta», dijo aceptando el desafío.

Al contrario de lo que ha hecho hasta ahora, Lacalle recorrerá más Montevideo que el interior porque se propone «dar vuelta» al Partido Nacional, para que «mire más a la capital».

El Herrerismo y Correntada Wilsonista harán en los próximos meses un diagnóstico de los cuatro gobiernos frenteamplistas de Montevideo: Tabaré Vázquez 1990-1995, Mariano Arana 1995-2000 y 2000-2005 y Ricardo Ehrlich 2005 hasta el presente. Pero Lacalle ya tiene su diagnóstico: «tremendo, negativo, de una ineficacia pocas veces vista, y de un desvío de los fines principales del gobierno departamental que no tiene antecedentes».

«Montevideo debe cambiar el gobierno, y desde allí ayudar a cambiar el gobierno nacional. La ciudad está hambrienta de que alguien convierta el millón de dólares que se gasta por día, en calidad de vida y no en la burocracia encerrada en el palacio municipal o las negociaciones entre patrones y empleados, hechas a espaldas de los contribuyentes», sostuvo Lacalle.

«Crisis», «incertidumbre» y «duda», fueron calificativos que empleó el ex presidente para definir el momento actual que vive la sociedad uruguaya. Y afirmó que ha visto «descender» la «calidad de gestión» del gobierno en esta administración de forma «sin precedentes».

EQUIPO PROBADO. Previo al almuerzo en La Corte, Lacalle y Gallinal oficializaron su acuerdo político para las internas, en un acto en la sede del Directorio del Partido Nacional. Allí el ex presidente volvió a hablar de su idea de formar un movimiento político «lo más amplio posible», que incluya a sectores sindicales y organizaciones sociales. Lo definió como un «nuevo espacio nacional» que trascienda a los sectores políticos partidarios.

«El Herrerismo y la Correntada Wilsonista, más los que se van a sumar, ofreceremos la experiencia de equipos y legisladores probados», aseguró Lacalle. Y agregó que el respaldo del sector de Gallinal a su precandidatura resulta un interesante aporte porque supone la observación de la situación desde un ángulo social, lo cual «ensancha» el enfoque.

Gallinal entregó a Lacalle un documento conteniendo varias propuestas que el precandidato aceptó y adelantó que formarán parte de su programa de gobierno. Por ejemplo, la recreación del concepto de gobernabilidad y el diálogo con los partidos de la oposición; o la relación con los sindicatos, mejorando la negociación colectiva y los consejos de salarios. El documento de Gallinal incluye la reformulación del Plan de Emergencia. Si llegara a presidente, Gallinal dijo que Lacalle «no será rehén» de la fuerza política, como -consideró- sucede con el presidente Tabaré Vázquez.