Lanzan plan en Argentina contra la crisis energética

El gobierno argentino lanzará esta semana un Plan de Energía para enfrentar la grave crisis que atraviesa el país y que contempla la creación de la empresa Energía Argentina SA (Enarsa) con la cual el Estado pretende recobrar su rol regulador, luego de la privatizaciones de la década pasada.
El acto de lanzamiento, que está previsto para mañana, estará encabezado por el presidente Néstor Kirchner, quien el fin de semana ultimó los detalles del plan con miembros de su gabinete, luego de regresar el sábado de un viaje por Estados Unidos.

Según el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el programa resolverá “definitivamente” la crisis energética y sus medidas y obras se extenderán hasta 2007.

Kirchner está preocupado por las repercusiones internacionales de la crisis, que ya obligó a restringir envíos de gas a Chile y de electricidad a Uruguay, pero también por el impacto que puede tener en el humor de los ciudadanos, que están preocupados por eventuales cortes programados en sus domicilios.

Las autoridades ya dispusieron recortes en la provisión a las industrias y ello motivó problemas en varias provincias, donde los obreros están montando guardia para evitar que las distribuidoras interrumpan el fluido y ello provoque suspensiones o despidos de mano de obra.

El corazón del plan será la creación de la empresa pública Enarsa, que también tendrá accionistas privados y se asociará con las estatales Petrobras (Brasil) y Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

La compañía tendrá un área dedicada al petróleo, otra para distribución y transporte de gas y luz, y otra para gasoductos, dejaron trascender fuentes oficiales.

El objetivo es que la empresa le sirva a los funcionarios como una fuente de información para comparar con las privatizadas y así conocer sus verdaderos costos, pero también encarará proyectos de obras públicas, en especial la construcción de gasoductos.

Además, el proyecto contempla la ampliación y construcción de gasoductos, la elevación de la cota de la represa argentino-paraguaya de Yacyretá y el lanzamiento de las obras de fideicomiso del gas.

También promoverá la construcción de las redes de transporte de alta tensión y la finalización de la discusión por los contratos de las empresas privatizadas que constituye uno de los frentes más conflictivos del gobierno. (AFP).