Larrañaga se juega todo a una reacción de Vázquez

Con las encuestas dando casi que laudada la batalla electoral, el candidato presidencial nacionalista, Jorge Larrañaga, está jugado a espolear hasta el cansancio a su par del Encuentro Progresista (EP), Tabaré Vázquez, a través de crecientes cuestionamientos con la intención de que el líder izquierdista se aparte de su pretensión de que el último tramo de la campaña electoral exhiba la chatura “de un plato llano”, y acepte debatir.
Ayer al mediodía Larrañaga hincó el diente en las diferencias internas de la coalición de izquierda, advirtió que el EP se “maquilló” para poder ganar y se preguntó cuánto tiempo durará el senador Danilo Astori como ministro de Economía de un eventual gobierno encabezado por Vázquez.

Por la tarde, el líder nacionalista convocó a la prensa y a los principales dirigentes de su partido para emplazar formalmente a Vázquez a que comparezca en un debate por cadena de radio y televisión.

Fuentes nacionalistas dijeron a El Observador que “los tiempos están apurando” y, por tanto, pisarán el acelerador para tratar de convencer a la gente de que un triunfo del EP es lo peor que le puede pasar al país, un estilo de discurso que hasta ahora parecía propiedad del Partido Colorado.

“Hay muchas propuestas para hacer pero también muchas contradicciones del Frente para marcar. Nos quedan pocos días para desenmascarar a Vázquez”, señaló una fuente allegada a Larrañaga.

Por su parte, Vázquez quisiera que la abulia política fuera el pan de cada día hasta el 31 de octubre.

El lunes 4, Marco Aurelio García –asesor del presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” Da Silva, que vino a Uruguay a participar en un encuentro con el EP– comentó en una reunión que Vázquez le había transmitido su deseo de que la campaña electoral “sea chata como un plato”.


“Sí al debate”. Ayer, en un almuerzo organizado por la organización judía B´Nai B´rith, Larrañaga aprovechó para martillar con los argumentos que han caracterizado sus críticas a la izquierda.

En ese sentido, marcó las diferencias internas entre Vázquez y Astori, y entre Astori y el senador tupamaro José Mujica.

Larrañaga se preguntó si “el Frente Amplio que pretende gobernar es el de los últimos 33 años o el de hace cinco meses”.

Tras recordar las discrepancias de Astori con algunas ideas del resto de los grupos de la coalición de izquierda, el líder blanco señaló que hace unos días el senador Mujica criticó promesas electorales realizadas en un spot televisivo por parte del eventual ministro de Economía de un gobierno del EP.

“Desde hace tiempo no se nota la presencia de Astori en los medios de prensa”, ironizó Larrañaga.

“El Partido Nacional no tiene necesidad de moderar su discurso para ser creíble ni de aclarar lo que no va a hacer”, agregó.

Larrañaga sostuvo que el EP apeló “al maquillaje marca Astori“ para tratar de convencer y tranquilizar a los inversores.

Por otra parte, el candidato nacionalista dijo que el Mercosur está basado en “afinidades políticas” y se ha transformado “en un sublema político”.

“Ahora vienen a hacer campaña acá”, dijo en referencia a la presencia en Montevideo del Jefe de Gobierno de Buenos Aires, Aníbal Ibarra. Ayer, el canciller Didier Opertti también cuestionó las posturas de los visitantes extranjeros (ver página 7).

Por la tarde, Larrañaga invitó formalmente a Vázquez a debatir públicamente “para profundizar el diálogo democrático”, y le pidió a los senadores Luis Alberto Heber (Herrerismo) y Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) que posterguen los debates que tenían pactados. “Les pido que esperen unos días para ver si se puede dar el gran debate que el país entero está reclamando”, dijo.

Luego de que Larrañaga culminó sus palabras, el diputado Gustavo Penadés (Herrerismo) exhibió ante la prensa un afiche con la leyenda “Sí al debate”.