Larrañaga y Vázquez sin planes concretos contra la delincuencia

Los programas electorales del candidato del Encuentro Progresista (EP), Tabaré Vázquez, y del nacionalista, Jorge Larrañaga, carecen de medidas concretas para combatir la delincuencia. En ambos casos, se menciona que para atacar este flagelo hay que apuntar a mejorar la problemática social. Asimismo, los dos programas expresan la necesidad de introducir cambios en el Ministerio del Interior para mejorar la gestión policial.
El informe de la unidad temática de seguridad de la izquierda se centra en reestructurar el Ministerio del Interior, revisar el servicio 222 y modificar el actual sistema penitenciario.

Fuentes del EP informaron que para esa fuerza política la Policía debe cumplir un rol preventivo y que los programas sociales son la única forma de combatir la delincuencia.

Estas formulaciones se reflejan en el discurso de Vázquez. “La violencia campea por las calles cuando el hambre campea por el pueblo”, expresó el presidenciable durante un acto realizado el 22 de julio en el club Valle Miñor en Montevideo. La plataforma electoral de la izquierda dice respecto a la seguridad: “Sin perjuicio de entender que el delito tiene múltiples causas, el Estado no puede eludir arbitrar soluciones teniendo en cuenta que estas dependen de su capacidad para concretar acciones con la sociedad y del éxito de las políticas que aseguren crecientes grados de integración social”.

Un informe de la unidad de seguridad ciudadana, en tanto, se basa en las grandes líneas en la materia aprobadas por el Congreso del Frente Amplio de diciembre de 2003.

El documento dice que el Ministerio del Interior debe establecer las pautas y que la Dirección Nacional de Policía se encargará de ejecutar las políticas de seguridad. Agrega que es necesario profesionalizar la labor del efectivo y que no se le deben asignar tareas ajenas a la de su función específica.

El informe sostiene que es preciso revisar el sistema 222 porque “es un problema para la Policía”. Expresa que el efectivo debe tener “horario de trabajo normales con remuneraciones adecuadas”.

En cuanto al sistema penitenciario, dice que se establecerá “un plan de emergencia para cárceles”. Añade que es necesario “asignar dinero” para humanizar las condiciones de los presos y capacitar los recursos humanos que componen la Dirección Nacional de Cárceles. Dice que el delito tiene “una base social” y que se puede disminuir “con niveles de empleo adecuados”. La unidad de seguridad ciudadana de la izquierda está coordinada por Jorge Juroff, integrante del Movimiento de Participación Popular.


Larrañaga. Por su parte, el capítulo de seguridad pública del programa de Larrañaga señala que la crisis económica ha provocado, entre otras cosas, un aumento de la inseguridad pública que se traduce “en un estado de alarma social con consecuencias no deseables para una convivencia en armonía entre los compatriotas”.

“La inseguridad pública como la lucha contra el delito debe ser atacada desde diversos ángulos: educativo, regenerativo, represivo y económico. No obstante lo anterior, el sector que tiene a su cargo de manera directa y en primera instancia el mantenimiento del orden público es el instituto policial y ahí deberán enfocarse algunas medidas necesarias para el mejoramiento de su gestión”, sostiene el documento.

En ese sentido, señala la necesidad de contemplar las diferentes zonas geográficas con sus respectivas características e involucrar a los centros educativos, sociales, culturales, y a los residentes de cada lugar.

En cuanto a la Escuela Nacional de Policía, las escuelas departamentales y los otros centros de formación policial, el programa dice que “deberán ser un factor esencial en la enseñanza y difusión” de los aspectos antes mencionados además de abordar la formación “integral” de los futuros egresados.