Las balas silban en el aire de Haití sumando muertes.

La tensión aumentaba ayer en Puerto Príncipe donde la policía abrió fuego contra saqueadores y mató al menos a uno de ellos, mientras los socorristas se abrían paso entre los escombros y encontraban más sobrevivientes al devastador terremoto del
martes pasado.

Sorteando los cadáveres todavía acumulados en las calles, miles de personas hambrientas deambulaban por la devastada capital haitiana buscando una ayuda internacional que llega por cuentagotas y clamando por asistencia médica, cinco días después del sismo de magnitud 7 que según la OMS habría dejado entre 40 mil y 50 mil muertos, en tanto que las autoridades haitianas estimaron el sábado en más de 200 mil la cifra de muertos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, viajó ayer a Haití para constatar de primera mano lo que describió como “la crisis humanitaria más grave en décadas” mientras que la organización humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) lanzó un llamado urgente para que los aparatos que transportan material médico puedan llegar lo antes posible.

Y la verdadera magnitud del desastre emerge lentamente.

En Leogane, a 17 km de Puerto Príncipe y epicentro del sismo, el 90% de los edificios fue destruido, según la ONU.

“Este es verdaderamente el epicentro del terremoto y muchas, muchas personas murieron”, exclama David Orr del PAM. “Los militares hablan de 20.000 a 30.000 muertos”, dijo.

La ONG Médicos Sin Fronteras abrió un hospital de emergencia en Carrefour, un distrito cerca de Leogane.

“Los pacientes llegaron en carretillas o en las espaldas de hombres. Hay otros hospitales en la zona pero ya no pueden con la cantidad de heridos y tienen recursos limitados de personal, medicamentos y equipamiento”, indicó Hans van Dillen, coordinador de emergencia de MSF.

La ONG indicó “no haber visto nunca antes tantas heridas tan graves”.

Por su parte, los equipos de la ONG Médicos del Mundo (MDM) señalaron ayer que la situación es “catastrófica” y lamentaron tener que amputar a numerosas víctimas, cuyos miembros fueron aplastados durante el violento sismo. En el hospital general, “el patio fue invadido por camas improvisadas. Como la morgue está llena, los cadáveres se pudren en el suelo”, dijo uno de los médicos.

En medio de la desesperación, los socorristas lograron rescatar en el amanecer del domingo a tres haitianos de entre los escombros de un supermercado: una niña de 7 años, un hombre de 34 y una mujer de 50.

Los equipos de rescate intentaban sacar a una cuarta persona, un hombre todavía vivo bajo los escombros.

Las tres personas rescatadas se suman a los 70 sobrevivientes encontrados hasta ahora bajo los escombros de Puerto Príncipe por los 43 equipos internacionales en el lugar, que suman 1.739 socorristas y 161 perros.

Estos equipos pudieron llegar al 60% de las zonas más afectadas por el terremoto.

“La moral de los equipos de socorristas sigue siendo muy buena a pesar de las dificultades y de las condiciones” en las que tienen que trabajar, aseguró a la AFP en Ginebra Elisabeth Byrs, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.

El sonido de balas es cada vez más frecuente, lo mismo que la presencia de hombres armados con machetes. El sábado dos dominicanos fueron gravemente heridos de bala cuando desconocidos les dispararon mientras cumplían labores de auxilio humanitario.

Ayer, la policía haitiana abrió fuego contra un grupo de saqueadores matando al menos a uno de ellos cuando cientos de personas vaciaban un mercado. El saqueador, de unos 30 años, resultó muerto por disparos en la cabeza; otro hombre cogió rápidamente la mochila del fallecido.

En Cité soleil, el barrio de asentamientos más grande de Puerto Príncipe, los habitantes se sienten “completamente abandonados”: “los únicos camiones que pasan por aquí están llenos de muertos”, dice una mujer.

“Dicen que el gobierno está recibiendo millones pero nosotros no hemos visto nada. Vivimos en la calle con nuestros hijos y tenemos que marcharnos”, lamenta Islaine, que al igual que muchos haitianos decidió partir de Puerto Príncipe a otra provincia.

Las autoridades estiman que 250.000 personas resultaron heridas y 1,5 millones quedaron sin hogar.

La gestión del aeropuerto por parte de Estados Unidos creó tensiones diplomáticas luego de que un avión francés con un hospital de campaña fuera impedido de aterrizar.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien llegó el sábado a Puerto Príncipe, rechazó las críticas y aseguró que Estados Unidos está dispuesto a ayudar a Haití “hoy, mañana y en el futuro” (ver recuadro).

Pero la falta de coordinación es solo una parte del desastre al que se ve enfrentada la nación más pobre de América.

El Consejo de Seguridad de la ONU indicó que se reunirá hoy para discutir la coordinación de la ayuda.

El presidente de Haití, René Preval, viajará hoy a Santo Domingo para asistir a una reunión preparatoria de la “cumbre mundial por Haití” convocada para reconstruir el país. Se espera que hoy llegue a Puerto Príncipe el presidente del BID, Luis Moreno, para discutir la ayuda del organismo. (AFP)