Las elecciones de octubre ya sacuden la vecina orilla

Pese a que parte de la prensa matutina aseguraba ayer que los referentes de dos de los tres grandes bolques que se dividen el peronismo capitalino, el presidente Néstor Kirchner y el ex mandatario Eduardo Duhalde, se acercaban a un acuerdo, este último lanzó en la tarde el desafío de llamar a elecciones internas para dirimir candidaturas con miras a los comicios del 23 de octubre venidero.

Las primarias del PJ pregonadas por Duhalde permitirían dirimir la feroz lucha palaciega entre su mujer, Hilda ‘Chiche’ Duhalde, y la esposa de Kirchner, Cristina Fernández, por la candidatura a senadora por la provincia.

«No habrá ningún Pacto de Olivos (con Kirchner)», dijo el ahora jefe de la comisión de representantes del Mercosur, en alusión al polémico acuerdo que en 1994 firmó Raúl Alfonsín para concederle una posibilidad de releección a Carlos Menem, y en respuesta a los rumores de que se había logrado un acuerdo con el ahora mandatario.

Kirchneristas y duhaldistas vienen librando una sorda lucha sin cuartel por las candidaturas en la provincia, histórico bastión de Duhalde, sin poder cerrar un acuerdo que le asegure la victoria al Presidente.

Kirchner ha reiterado en los actos de campaña que los comicios significan un plebiscito para su gobierno, más que una normal renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

Las encuestas son desfavorables a Kirchner en la Capital Federal (ciudad de Buenos Aires), el segundo distrito del país, y en la provincia de Santa Fe, el tercero. En ese marco, hay mucho en juego en el distrito bonaerense, el más poblado, que concentra un contundente 40% de los 26 millones de electores del país.

Los motivos de este enfrentamiento son fundamentalmente dos: la mencionada candidatura al senado, que se disputan las esposas de los principales referentes actuales en el peronismo, y la confección de las listas de candidatos.

En lo relativo a este asunto, el gobierno le propueso a Duhalde que aceptara dividir las listas en tres tercios, entre el duhaldismo, el kirchnerismo y el actual gobernador, Felipe Solá. A ello Duhalde, que cuenta con una amplia base social en el distrito, se opone frontalmente, destacando que no aceptaría «nada humillante».

Y el debate acerca de las candidaturas senaturiales también dista de estar cerca de solucionarse: la primera dama está al frente de los sondeos en la provincia, pero su archirrival ‘Chiche’ Duhalde dijo no estar dispuesta a dejarle el camino libre para que se postule como senadora.