Las fuerzas israelíes se retiraron de Jericó, que pasó a manos palestinas

Como parte de la salida de la ciudad, considerada el asentamiento urbano más antiguo del mundo, los soldados israelíes retiraron un puesto de control aunque otros dos retenes permanecerán en su sitio un mes más, período en el que estará a prueba la capacidad de las fuerzas de seguridad palestinas para asegurar la calma. Los palestinos habían insistido en el retiro de todos los puestos de control, pero aceptaron la solución negociada.

En realidad Jericó ha sido un poblado relativamente tranquilo, con escasa presencia militar y que funciona principalmente como centro turístico, con el Monte de la Cuarentena —donde Jesús resistió las tentaciones del diablo— y el casino Oasis como algunas de sus atracciones. Pero las restricciones de viaje han obstaculizado seriamente la vida diaria en Cisjordania y la Franja de Gaza, y el retiro de los puestos de control enviará un mensaje a los palestinos ordinarios de que la tregua informal con Israel está empezando a dar frutos.

Se trata de la primera de cinco ciudades —Jericó, Tulkarem, Kalkilia, Belén y Ramalᗠcuyo control las autoridades israelíes acordaron, en la cumbre de Sharm el Sheij, el 8 de febrero, traspasar a los palestinos. El domingo próximo está previsto el retorno a manos palestinas de la ciudad de Tulkarem.

Los palestinos se mostraron escépticos, aunque con esperanza. «Un prisionero que vive en una celda siempre se alegrará cuando los guardias abran una ventana», dijo, por ejemplo, un comerciante de plásticos de visita en Jericó desde la ciudad cisjordana de Hebrón. «Cualquier pequeña mejora es bienvenida, pero se necesita más para traer la confianza y la estabilidad», concluyó.

POBREZA. Por otra parte, el ministro de Finanzas palestino, Salam Fayad, presentó ayer el proyecto de presupuesto 2005, que depende en gran medida de las ayudas internacionales, y expresó que el 50% de la población palestina es pobre.

El proyecto, presentado al Parlamento de Ramalá (Cisjordania) prevé erogaciones por 2.230 millones de dólares, más de la mitad financiados por ayudas externas a la ANP.

El ministro de Finanzas confirmó además el empobrecimiento general de la población palestina generado en los últimos años. En 2004, dijo, «el número de palestinos que quedaron debajo de la línea de la pobreza, de dos dólares diarios, aumentó y llegó al 50% de la población».

Discusión de palestinos

EL CAIRO

Trece facciones palestinas mantuvieron ayer su segundo día de reuniones en El Cairo para discutir la posible declaración de una tregua o «periodo de calma» con Israel, aunque advirtieron que deberá ser recíproca.

Las contactos se centraron en las condiciones y en la formulación de la eventual tregua, el objetivo marcado por el presidente palestino, Mahmoud Abbas, que considera que una declaración de alto el fuego relanzaría las negociaciones de paz con Israel.

Según dijeron delegados que participan en las reuniones, las discusiones se desarrollaron en un ambiente positivo, en el que los distintos grupos trataron de reforzar los puntos que tienen en común y dejar a un lado sus divergencias.

Pero no todos los interlocutores compartían ese optimismo: Anuar Abu Taha, miembro de la dirección política de la Yihad Islámica, uno de los grupos armados más activos junto al movimiento Hamás, precisó que «hasta ahora no se ha llegado a una decisión final sobre la tregua», ya que aún se discute sobre la duración temporal y las condiciones para el alto el fuego.

Abu Taha condicionó el compromiso a que Israel «se retire de los territorios ocupados, cese sus agresiones y libere a todos los presos palestinos, sin importar su militancia política o el motivo de su encarcelamiento». EFE y AFP