Legisladores frentistas confían cambiar reforma tributaria

Los cabeza de lista de la bancada de izquierda, decidieron que antes de fin de mes se logre un consenso con el gobierno sobre ajustes a la reforma, dijeron a El País fuentes legislativas.

La lista de cambios en que existe confianza en lograr ajustes, incluye la reducción de las tasas del Impuesto al Patrimonio a las personas (que sería gradual y no automática como en el texto) y en que habrá «flexibilidad» en el tratamiento de las cooperativas, dado que el proyecto les quita exoneraciones fiscales.

Además existe confianza en lograr ajustes a la aplicación del IVA al transporte y agregar la deducción de gastos de salud a los jubilados y los empleados públicos que no tengan cobertura.

En otro escenario el subsecretario de Economía, Mario Bergara, recibió y respondió ayer el reclamo de empresarios de comercio y servicios, de que junto a la reforma se baje la presión fiscal a través de la reestructura del Estado y que se mantengan los cambios en el nuevo régimen luego que se apruebe.

En el encuentro organizado ayer por la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, el directivo Ramiro Soto, reclamó al gobierno que se fije un «horizonte de diez años» donde no se cambien las reglas de juego.

Bergara dijo que la reforma «tiene que hacerse en este momento» y remarcó que es la primera vez que una modificación en los tributos no implica un ajuste fiscal.

Dijo que no se puede esperar la consolidación de la reforma del Estado -que «es compleja» y que «tardará años»- para aplicar el nuevo régimen tributario.

Sostuvo que la reforma será «dinámica» y que habrá un compromiso escrito para eliminar más impuestos y bajar tasas cuando lo permita la recaudación. Dijo que existirá «equilibrio» entre dar más «equidad hoy» al sistema y en generar las condiciones de inversión y ahorro para «agrandar la torta» y repartirla mejor.

Soto reclamó que se aplique un coeficiente de ajuste por inflación al monto mínimo no imponible del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, para evitar incluir gente que hoy no está alcanzada. Además criticó la eliminación de las sociedades anónimas financieras de inversión con las que se perderán empleos y recaudación por U$S 8 millones.

El presidente de la cámara, José Luis Puig, objetó que el proyecto de reforma deje fuera al comercio y los servicios de estímulos a la inversión. Resaltó que el decreto 338 de 2003 derogado el año pasado que otorgaba beneficios fiscales a distintos sectores fomentaba más la inversión que las medidas propuestas ahora.