Levantan el corte y ahora esperan acto de Kirchner

Pero, en realidad, los ojos de los asambleístas se enfocan en la presentación ante la Corte de La Haya. La Cancillería argentina viene ultimando detalles del escrito que el jueves estaría ingresando en el máximo tribunal de Naciones Unidas. Fue precisamente el argumento de que la continuidad del bloqueo a Uruguay perjudicaría esa presentación -que el abogado Fabián Navarro Montoya de la Asamblea de Gualeguaychú volvió a exponer en la reunión del lunes- el que resultó determinante para la liberación de la ruta 136.

liberada. A las 13.58 los asambleístas comenzaron a remolcar la zorra que bloqueaba la ruta que empalma con el puente internacional. Mientras removían el piquete coreaban «el pueblo unido, jamás será vencido».

Pero el desbloqueo del tendido internacional no despejó del todo las posibilidades de que, en un futuro muy cercano, los asambleístas vuelvan a cortar los accesos a Uruguay.

«Volveremos a cortar la ruta si el gobierno incumple las promesas», dijo un activista al corresponsal de la agencia France Press. Durante la asamblea del lunes, que muchos medios argentinos no dudaron en calificar de «caótica», las voces contrarias al levantamiento del corte dejaron entrever la desconfianza hacia su gobierno nacional.

El dirigente de la Asamblea Javier Villanueva se mostraba más prudente y confiado en el mecanismo jurisdiccional. «Esperamos ansiosos y con muchas esperanzas el resultado de las medidas cautelares, que sin ninguna duda, demandarán la detención de las obras», dijo Villanueva al corresponsal de El País. «Por supuesto que sabemos que para la ansiedad que se ha generado en las comunidades a orillas del río Uruguay, el tiempo de tres meses, hasta tanto se dicten las medidas cautelares, es un tiempo un tanto largo, pero bueno, vamos a seguir muy de cerca la situación», apuntó Villanueva.

El secretario municipal de Turismo de Gualeguaychú, Sebastián Bel, fue un poco más lejos. «No le podemos pedir al Uruguay la relocalización de las plantas, lo que queremos es que dejen nuestra región», sentenció.

Si bien la ruta quedó liberada, una guardia de asambleístas permanecerá al costado en el campamento de Arroyo Verde que se transformó en bastión de la lucha contra las plantas fraybentinas.

Más allá de los matices, prácticamente todos los asambleístas creen que el levantamiento del bloqueo es sólo circunstancial.

La resistencia a aceptar los reiterados pedidos de las autoridades, en particular los formulados repetidamente por el gobernador Jorge Busti, quedó en evidencia durante la tensa asamblea del lunes 1° de mayo.

El momento de mayor confusión se produjo, precisamente, cuando el millar de asambleístas debía resolver si levantaban o no la medida. Los gritos, los insultos al coordinador general de la Asamblea, Osvaldo Moussou, dieron la pauta de la tensión que se vivió en el tramo final de la reunión.

El enfrentamiento llegó a sobrepasar el plano meramente verbal, ya que los efectivos de la Gendarmería Nacional apostados a un costado del campamento debieron intervenir. Los uniformados formaron un cordón para separar los bandos de los que estaban a favor de levantar la medida y los que se oponían a ello. La resistencia de Gualeguaychú será un factor permanente en la zona.