Ley laboral pasó al Senado solo con el respaldo del Frente

Cincuenta diputados frenteamplistas, entre quienes estaba el ex ministro de Trabajo y uno de los impulsores de la ley, Eduardo Bonomi, ahora legislador, levantaron la mano para aprobar el proyecto, que pasó al Senado.

Desde el otro sector de Diputados los miraron apenas seis legisladores, quienes quedaron en sala luego de perder la batalla dialéctica y política con el oficialismo.

En una sesión tan fría como la tarde y en donde la demora de tres horas en arrancar terminó por ahuyentar a los sindicalistas de las barras, los partidos de oposición reclamaron al gobierno que debió promover un acuerdo nacional en torno a la negociación colectiva.

El proyecto establece un nuevo sistema de negociación colectiva de tres niveles: un consejo superior tripartito que fijará el salario mínimo nacional; la negociación por rama o sector de actividad; y la negociación por empresa. Las condiciones de trabajo formarán parte de la negociación de los dos últimos niveles, es decir por empresa y por rama de actividad. Dentro de la rama, podrán negociar bipartitamente trabajadores y empresarios sin presencia del Estado, llevando los acuerdos para ser homologados en los Consejos de Salarios.

Asimismo, en el proyecto de ley se ordena la práctica actual de los Consejos de Salarios haciendo ajustes para que la ley no tenga los vicios formales que hoy tiene.

Otra norma del proyecto obliga a las partes a intercambiar información. En el caso de los empresarios, debían entregar planes de la empresa, estado general, costos, lo cual fue objetado por el sector patronal.

Los diputados blancos reclamaron -en vano- incluir en la iniciativa varios elementos, el principal de los cuales es una cláusula de paz según la cual el sindicato no puede plantear acciones gremiales sobre actos ya acordados en el convenio. El oficialismo y los sindicatos se oponen a ello desde tiempo atrás.
Quedaron sin ser incluidas en el proyecto disposiciones sustitutivas estableciendo que cuando no haya sindicato en la empresa, en vez de que la negociación pase al sindicato de la rama de actividad, que los trabajadores elijan a sus representantes por mayoría absoluta. Y otra por la cual la vigencia del convenio se prorrogue automáticamente por acuerdo entre las partes.

Bonomi fue protagonista de la reunión al ocupar una banca en la Cámara como suplente de Luis Rosadilla. El ex ministro de Trabajo criticó en forma enérgica a los empresarios por retirarse de las tratativas previas al envío del proyecto al Parlamento. Bonomi sostuvo que el gobierno aspira con esta ley al consenso social, pero advirtió que antes que ello importa que el proyecto corrija situaciones que se han venido dando en materia de negociación laboral.

El diputado oficialista Juan José Bentancor protestó por el «revuelo» que causaron los empresarios y la oposición durante el tratamiento parlamentario del proyecto al rechazar aspectos de la norma. Esta es, para el oficialismo, una ley que va de la «tradición» a la «innovación», según la definió el miembro informante.