Liberaron los puentes de Salto y Paysandú

La Asamblea Ambiental de Colón fue la primera en suspender la medida: liberó el puente con Paysandú ayer al mediodía. La movilización se levantó antes de lo previsto debido a que los integrantes del Sindicato Argentino de la Televisión (SAT) -que apoyaban el corte- debieron volver a Buenos Aires cerca de las 12.00.

De todas formas, la asamblea de Colón continuará con los cortes intermitentes en repudio a la planta de celulosa que Botnia construye en Fray Bentos. Desde esta jornada habrá cortes todos los días desde las 19.00 y hasta la 1.00, según informaron los manifestantes.

La asambleísta Silvia «Poli» Etcheverría, una de las principales referentes de Colón, dijo que el objetivo es «lograr el corte por tiempo indefinido en los tres puentes» y que se trabaja con esa meta.

En tanto, los manifestantes de Concordia levantaron el bloqueo con la ciudad de Salto cerca de la medianoche.

PROTESTA. Con este panorama, el bloqueo indefinido se mantiene sólo en el puente con Gualeguaychú, desde el pasado 20 de noviembre. La medida se mantendrá allí «hasta que se vaya Botnia», dicen los asambleístas. Ayer realizaron una marcha hasta el Puente Internacional San Martín, como preparación para la movilización que habrá el domingo 29 de abril, donde la asamblea pretende concentrar a más de 100.000 personas.

Ayer, unas 500 personas participaron en la protesta. Ocuparon la parta argentina del puente, que mide cuatro kilómetros de largo. Llegaron hasta 100 metros antes del límite con Uruguay, donde la Gendarmería de Argentina instaló una barrera. Del lado uruguayo la Prefectura preparó un operativo de seguridad.

A pesar de que la movilización no fue masiva, se mantiene un clima de tensión entre los asambleístas. «Se puede olfatear claramente en la ciudad que la lucha se está poniendo cada vez más dura. Y se va a endurecer cada vez más, eso lo anunciamos y estamos cumpliendo con lo que advertimos», dijo a El País el asambleísta Jorge Fritzler.

Y advirtió: «Le decimos a los gobiernos de Argentina y Uruguay que si no se encargan ellos de sacar la planta de Botnia, se va encargar el pueblo. Soy un convencido de que la planta ahí no va a funcionar».

La asamblea será «pacífica» hasta «el día que digamos basta», sostuvo Fritzler. «Ese día Dios sabrá qué pasará», comentó. «La asamblea no propicia la violencia, no la justifica, pero hay gente muy enojada. Lo de los atentados corre por cuenta de la gente que lo dice y de la que lo piensa», indicó Fritzler.

El asambleísta Daniel Pérez Molemberg negó al diario Cronista Digital de Entre Ríos que se pueda hablar de «atentados» contra la pastera, aunque sí asumió que «el conflicto crece día a día».

Pérez insistió en la relocalización de la planta y se preguntó «qué es más fácil, trasladar la Botnia o el pueblo de Gualeguaychú». Sostuvo que si Botnia comienza a funcionar, como está previsto, durante el último trimestre del año 2007, «la presión social será insostenible y se darán cuenta que hicieron un mal negocio».

AMENAZAS. El asambleísta Alfredo De Angelis, presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, estuvo en el tapete en los últimos días por declaraciones violentas. Ayer afirmó que la marcha fue una demostración hacia el gobierno uruguayo para que vea que la asamblea está «más firme que nunca».

«Lo que no hacen los gobiernos, lo hacen los pueblos, eso es histórico, siempre ha sido así. Cuando Gualeguaychú empiece a sentir olor a huevo podrido y el agua esté contaminada, guarda. Guarda cuando arrinconan los pueblos», alertó. De Angelis sostuvo que la asamblea «luchará hasta el final» y que «en algún momento habrá que dejar el cuero».

Los asambleístas son pesimistas acerca del encuentro que se realizará entre los gobiernos de Uruguay y Argentina en Madrid, entre el 18 y el 20 de abril. «Si quieren resolver el problema, no hay necesidad de ir a Madrid, se podría resolver acá. Y se resuelve sacando el capitalismo salvaje que nos quiere aniquilar», gritó De Angelis.