Llueven criticas sobre EE.UU. por medidas que deprecian el dólar.

Banqueros latinoamericanos también apuntaron sus dardos contra la principal economía, porque entienden que puede desestabilizar nuestras economías nacionales.

Esta semana se desarrolló en el Hotel Conrad de Punta del Este, la XLIV Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), evento de suma importancia para el sector, que reunió a 1.500 banqueros de toda la región (en principio se esperaban 1.000), y CRÓNICAS estuvo presente para contar todos los detalles. Los temas fueron sumamente diversos, ya que estamos en un momento de grandes movimientos a nivel de los mercados financieros: certidumbre sobre la recuperación económica, las nuevas regulaciones internacionales denominadas Basilea, la Reforma Financiera de Estados Unidos, la decisión déla Reserva Federal (Fed) de lanzar un importante plan de estímulos, entre otros temas, formaron parte de las agendas del evento. En la apertura de la Asamblea, el presidente José Mujica subrayó la importancia del evento en el contexto internacional en el cual se da, donde todavía persisten grandes incertidumbres. «Nos toca vivir un mundo donde bandadas de dólares levantan vuelo y se posan en algún lugar, y vemos prosperidad, y cuando se vuelan vemos lo otro», sostuvo.
En un breve discurso saludó a los presentes y aseguró que las conclusiones a las que se arriben servirán «para nutrir nuestra forma de pensar y de sentir e interpretar los vaivenes de la sociedad». Luego del presidente, le tocó el turno al ministro de Economía, Fernando Lorenzo, quien llamó a no ser optimista porque ello implica distorsionar la realidad, sobredimensionando aspectos positivos que terminan generando conductas y actitudes que tarde o temprano chocan con la realidad. «Ahí caemos en la actitud inversa, que es el pesimismo, sobredimensionando aspectos negativos», explicó. Por ese motivo instó «en lugar de construir optimismos», a «aprovechar para construir confianza», que consiste en «establecer mediante acciones, bases sólidas, para que las oportunidades se transformen en hechos y fundamentos aprovechables por la sociedad».
Además, instó al sector privado a «apuntar al largo plazo» y dejar de lado al «cortoplacismo». Opinó que en la región y Uruguay «se están construyendo bases sólidas para generar confianza», lo que «interactúa con la realidad», que es el crecimiento y la expansión económica, y las perspectivas alentadoras hacia futuro.»Son tiempos de mejoras en las condiciones de vida de vastos sectores de la población», subrayó el ministro. No obstante, matizó que esta situación no debe confundirnos, ya que la región aún tiene indicadores donde muestra importantes desafíos, como su elevada desigualdad, la más alta del mundo. Si bien reiteró que los progresos de los últimos años han sido muy importantes en lo que hace a las políticas macroeconómicas, lo que constituye «un prerrequisito para d desarrollo», también valoró como fundamentales ‘las buenas prácticas de sistema bancario». Solo de esa forma, estimó Lorenzo, se puede generar d ambiente para la inversión productiva y la gestión de nuevos negocios.
Como un «último mensaje» al auditorio, sostuvo que «la región tiene una ventana de oportunidad formidable, nuestros países tienen oportunidades, es tarea de todos nosotros saber aprovecharlas».

Ataque de pánico
El vicepresidente del Banco República, Jorge Perazzo, se refirió a los acontecimientos sucedidos en la banca mundial a partir de 2008, el «pánico bursátil» que se vivió posteriormente a la quiebra del Banco de inversión Lehman Brothers, asegurando que fue una crisis de mayor intensidad que la registrada en 1929, pero que parece haber durado menos. En esa línea destacó las fuertes intervenciones de las economías en crisis, rescatando algunas instituciones y realizando importantes estímulos fiscales y monetarios. También aprovechó para mencionar las recientes medir das adoptadas por la Fed, que generarán una abundancia de dólares y una apreciación de las demás monedas, entre ellas el peso uruguayo. En este contexto mundial, es que se está gestando la denominada «guerra de divisas», donde el sistema bancario latinoamericano «deberá estar muy atento» para ver cómo se mueve la economía mundial, y cómo los cambios pueden impactar en la región. Asimismo, llamó a que las regulaciones deben estar destinadas a «resolver problemas» de la banca, pero no a hacerle perder competitividad». Por último, alertó que se debe evitar la aparición de burbujas en algunos sectores de la economía, debido a las fuertes afluencias de capital. Según estimó «se trata de algo que en principio es potencial», pero que «se debe estar atento para evitar».
En tanto, el presidente saliente de Felaban (ver recuadro), Ricardo Marino, hizo una breve evaluación de su gestión, que se dio en consonancia con «el colapso financiero mundial de 2008». Destacó las fortalezas de la región para superar la crisis internacional, aunque «era lógico el escepticismo, cuando se le decía al mundo que en esta oportunidad América Latina era parte de la solución y no del problema». Sin embargo, los hechos permitieron demostrarlo. «En nuestro continente no hubo corridas bancarias, ni quiebras, aumentó el consumo, se expandió la clase media y se redujo la pobreza», aseguró Marino.

El foco de atención
Uno de los temas que concitó la mayor atención durante la asamblea fueron las reformas al sistema financiero internacional que se buscan introducir y también la decisión de la estadounidense de lanzar un nuevo estímulo económico.
Según se anunció a comienzos de noviembre, la Fed aprobó un programa masivo para comprar bonos del Tesoro, que inyectará en el sistema un total de U$S 600.000 millones, lanzando mensualmente y hasta junio de 2011, unos U$S 75.000 millones por mes. Respecto a este punto, las autoridades uruguayas mostraron una importante preocupación. Cuando se retiraba del evento, Mujica señaló a la prensa que «preocupa ver la voluntad de emisión de la autoridad monetaria norteamericana y sus repercusiones por el mundo», aunque se negó a hacer más comentarios.
Lorenzo intentó bajarle el perfil, estimando que «Uruguay es de los países que está enfrentando de mejor manera, de manera más suave, estos fenómenos que tienen su origen en acontecimientos que están fuera de nuestro control y que son tendencias que están presionando sobre todos los países de la región y todos los países emergentes».
Recordó que el gobierno está trabajando en base a un conjunto de instrumentos que «creemos que han sido eficaces», y «estamos logrando el objetivo que nos habíamos propuesto». «Por lo tanto no estamos buscando nuevas alternativas», añadió. En tanto, el presidente del Banco Central, Mario Bergara, sostuvo que es difícil estimar que las tasas de interés del mundo desarrollado permanezcan bajas en el largo plazo, por lo que tomar medidas ahora, podría generar desequilibrios en un futuro. Opinó que la decisión de la Fed implica importantes desafíos para Uruguay, porque es una inyección de dos veces el PIB uruguayo anual por mes. «La clave es el equilibrio» interpretó Bergara, asegurando que esta situación va a generar algo de apreciación sobre las monedas emergentes, y acumularán algo de reservas internacionales para evitar que se aprecien excesivamente.
Respecto a cuánto tiempo puede permanecer esta situación internacional, el jerarca del Central opinó que «ni los más expertos tienen respuesta para ello», pero que «de todas formas, de a poco se va consolidando la idea de que todavía falta un rato».
Por su parte, Felaban también rechazó en su conjunto la decisión del gobierno estadounidense, y en su declaración final, hizo referencia de forma implícita a la medida de la Fed, criticando «el uso de flujos monetarios que pueden desestabilizar nuestras economías nacionales».