Lluvias mejoraron situación en represas

Las intensas lluvias registradas en las últimas horas, en especial al norte del río Negro, contribuyeron a mejorar la situación energética nacional, aunque no son suficientes para corregir el problema de fondo.
El director nacional de Energía, Ramón Méndez, dijo a El Observador que gracias a las precipitaciones se contará con buena generación en la represa de Salto Grande durante “10 o 15 días”, pero que todavía “no podemos ni de casualidad bajar los brazos”.

El dique binacional tiene la particularidad de contar con un lago de poca profundidad por lo que la represa debe generar en función de los aportes hídricos que recibe.

El sistema hidroeléctrico nacional permite reservar agua en las represas del río Negro, en especial en Rincón del Bonete.

En la cuenca útil de ese lago en los últimos días se registraron buenas precipitaciones pero no las suficiente para alejar definitivamente los problemas de abastecimiento.

Méndez explicó que hubo acumulados entre 50 milímetros (mm) a 60 mm, y el país necesita para solucionar el problema energético, “unos 300 mm”.

Las reservas en el río Negro están por debajo del 40% del volumen ideal.

Por su parte, el presidente de la representación uruguaya en Salto Grande, Enrique Topolansky, dijo a El Observador que el agua recibida permitió alcanzar la “cota máxima” en la represa, lo que permitirá generar a buen ritmo al menos hasta fin de mes.

Con aportes en el orden de los 3.000 metros cúbicos por segundo, Salto Grande abastece al día de hoy cerca de 50% de la demanda del país, agregó Topolansky.

A eso se suma el acuerdo alcanzado con las autoridades brasileñas para contar durante los meses de julio y agosto con 70 MW de energía importada desde ese país a través de la conversora de Rivera.

El apoyo brasileño contribuirá en parte a mitigar la suspensión de la importación desde Argentina, que enfrenta un escenario energético más complejo que el uruguayo.

Respaldo. Las autoridades de UTE iniciarán esta semana el proceso para la compra de motores que generarán energía en base de hidrocarburos y biocombustibles, que serán instalados en salas de la Central Batlle que hoy permanecen fuera de servicio, informó a El Observador el director de la empresa estatal, Gerardo Rey.

En las próximas horas quedarán resueltos los aspectos técnicos para convocar al “proceso competitivo”, que permitirá adjudicar a través de un procedimiento especial que acorta los plazos la adquisición de generadores por una potencia entre 50 y 70 megawatts (MW).

Las máquinas se conseguirán en el “mercado de ocasión” teniendo en cuenta que existen listas de espera en los principales proveedores de ese tipo de equipamiento, y el gobierno pretende ampliar la potencia instalada para el próximo año.

En paralelo, se lanzará el proceso licitatorio para la compra “llave en mano” de motores por 250 MW a 300 MW para “respaldo firme” que serán instalados en una locación aún no definida, que se espera queden operativos para 2010, informó Rey.

En este caso resta definir si se tratará de generadores a combustibles carburantes o se reserva una porción para fuentes renovables no tradicionales como es el caso de la biomasa o energía eólica.