‘Lo que nosotros vemos acá es cierta desconfianza en la figura del empresario’

¿Hoy el tema central es la negociación colectiva? – Diría que lo central para todos los países es tener una sociedad que crea en y cree empresas. Cuando usted está en un país donde existe una dinámica en la gente joven que trata de innovar, armar sus empresas, desarrollarse, crecer y madurar, un país donde las empresas familiares buscan perdurar a través del tiempo y al mismo tiempo es un ámbito adecuado para que se instalen empresas multinacionales y nacionales grandes, está ante una sociedad próspera.

– ¿No es el caso de Uruguay? Lo que nosotros vemos acá es que hay una cierta desconfianza de la figura del empresario, no hay una vocación en los jóvenes en emprender proyectos -por distintas circunstancias que no es del caso extenderse- y además, los empresarios que estamos en pie estamos siendo acosados permanentemente.

– ¿Cómo?

–  Por múltiples factores, como puede ser la política tributaria, la política monetaria, la carga impositiva que tenemos en nuestras empresas, factores de la legislación laboral como estos episodios que estamos viviendo ahora. Todo esto en definitiva perjudica al empleo, a la atracción de inversiones, generando falta de competitividad, que nos hacen desaprovechar oportunidades. La ley de negociación colectiva es una más de una serie de leyes que han intervenido en las relaciones laborales, desde nuestro punto de vista han interferido para perjudicar esa relación, con la ley de tercerización, la ley de fuero sindical, la de los juicios laborales, que afecta las normas del debido proceso.

Son leyes que ponen al Uruguay fuera del escenario mundial, el país va para un lado y el resto del mundo para otro. Parece que Uruguay no se enteró que fue lo que pasó en los países que salieron de la égida de la Unión Soviética, que pasó en China o que sucedió en Irlanda un país que es tomado como ejemplo muchas veces, o Portugal que estaba a medio camino del desarrollo y hoy es una nación desarrollada, o en Chile por citar un caso más cercano.

– Y entonces?

–  Entonces nosotros, que tenemos todas las condiciones para insertarnos en ese club, tomamos medidas que son distintas, que van en otro sentido. Desaprovechamos el material humano, la formación y condiciones intelectuales de la gente y generamos una emigración de la gente más talentosa y resignación en los que quedamos. Nadie crea nada y todos ven como hacen para servir café por $ 27.000 en el Palacio Legislativo en lugar de buscar hacer negocios.

¿Este gobierno flechó la cancha a favor de los trabajadores?

– No diría que la flechó o la dejó de flechar. Desde hace ya muchos años en materia de derecho laboral -a mi modo de ver-ya hay una construcción jurídica que se aparta de los principios generales del derecho.

– ¿Cómo es eso?

– Hay una cantidad de construcciones que obedecen a canales distintos y siempre está presente el principio que en caso de duda se favorece al trabajador porque presuntamente es la parte más débil en la relación laboral. Uruguay es uno de los países que más convenios de la OIT ha ratificado. Es decir ha habido todo un fermento doctrinario y jurisprudencial en ese sentido. Ahora, si uno analiza cuáles son los países del mundo que tienen menores índices de desocupación, que tienen mejor calidad de empleo, ve que son los que han hecho lo contrario de todo esto.

– En este contexto ¿qué hizo este gobierno?

– Este gobierno tiene un fuerte compromiso con los sectores

sindicales para potenciar la fortaleza de los sindicatos y la carrera sindical.

–   ¿Esto será más beneficioso para la generación de empleo?

– Eso todavía no lo podemos evaluar. Son cosas que se ven en el largo plazo. Lo que si está claro que con una economía con un crecimiento muy importante en los últimos años, sin perjuicio de lo cual todavía tenemos un desempleo elevado, un informalismo enorme, 38,4%.

–  ¿Porqué hay trabajadores en negro?

– Están en la informalidad porque la ecuación económica hace que les convenga a ellos y a los empleadores. Es una culpa compartida, pero piense en el riesgo para la sociedad que esa gente en el futuro no tenga cobertura de la seguridad social. Pero también hay que decir que esto no ocurre porque haya una vocación de no pagar impuestos sino que se debe a una excesiva carga fiscal y a regulaciones que existen en materia laboral.

–   Este panorama ¿incide en cómo nos ven de afuera?

– Nosotros recordamos que desde la apertura de la democracia todos los gobiernos salían al exterior -ya era una opinión unánime que el país debía salir al exterior a buscar mercados, a buscar inversiones- y todos los presidentes viajaron y se hicieron innumerables fondos explicando el régimen jurídico y la libertad económica que había en Uruguay, con el apoyo tanto de obreros como de empresarios.

– ¿Y ahora?

– Para los que nos ven de afuera resulta que los índices de competitividad laboral son bajísimos. De acuerdo con el Foro Económico Mundial de 134 países que ellos han revelado nosotros estamos en el puesto 75 y en materia de fijación de salarios y otros aspectos puntuales estamos en el puesto 134 y en otros en el 106.

Tenemos que admitir que no somos competitivos y si queremos acceder a los mercados externos para dinamizar nuestra economía tenemos que actuar de otra manera. La contraria a lo que se está haciendo ahora. Ahora parece que se termina el mundo y tenemos que votar todas las leyes que no se discutieron, no se analizaron, no se consensuaron durante este período de gobierno. Ahora estamos todos apurados al mismo tiempo que comienza la carrera por las elecciones.

¿ Es inconveniente un trámite legislativo rápido?

–  Las leyes en teoría se hacen para quedarse, no pueden andarse toqueteando permanentemente y este proceso no es bueno.

– ¿Un ejemplo de esto es la ley de negociación colectiva?

Es uno de los casos, porque hubo negociaciones, no hubo acuerdos, hubo disensos, des pues nos fuimos del diálogo, después está el tema -cuando estábamos en el diálogo de te cambio un artículo pero te confirmo siete. Hubo marchas y contramarchas hasta que estando la iniciativa en la Comisión de Legislación de Diputados, en momentos previos a recibir a la Cámara de Comercio y Servicios, el proyecto fue aprobado.

– Una falta de consideración… Están en todo su derecho y tienen las facultades para hacerlo, pero cómo, ¿aprobamos el proyecto en general y después escuchamos?

¿Por qué dice esto?

Porque ahora están escuchando a la Cátedra de Derecho Laboral, pero el proyecto en general ya fue aprobado hace varias semanas. Estos provocan rispideces, comentarios negativos sobre nosotros, conversaciones en Ginebra entre trabajadores y empleadores e incluso un paro del PIT-CNT el pasado miércoles.

– Una medida extrema de apoyo a la ley de negociación sindical…

– Si hablamos de medida extrema, acá es moneda común lo que es raro en el mundo. Acá hay más paros y más huelgas que en la Argentina. La paralización del transporte por ejemplo, ¿es un paro contra el gobierno?, ¿contra los empresarios?, ¿contra los otros países?, no, es un paro contra la gente.

– Centrándolos en el tema de la negociación laboral ¿hubo un cierto afloje del gobierno?

Leí en los diarios de la posibilidad de que en vez de fijar las condiciones de trabajo en forma tripartita, se optaría por hacerlo en forma bipartita.

– ¿Es una flexibilización?

– Eso no es ninguna flexibilización ni es una concesión a nadie, sino cumplir con lo que está firmado por Uruguay en el convenio internacional. Si no, la ley sería digamos, ilegal.

– Pero mantiene la participación tripartita en el tema salarial…

– Pero no como la que tenemos hoy sino con una preeminencia del Poder Ejecutivo que incluye un comité de expertos de la OIT, que desestimula ese tipo de participación.

¿Habrá otros agregados?

–  Se dice que se incluiría una cláusula de paz, que el proyecto hoy no tiene. Pero tiene muchas cosas que a nosotros nos parecen incorrectas que son generadoras de conflictividad, como la obligación de negociar y carece de otras que son muy importantes.                 

– ¿Como cuales?

– Por ejemplo el derecho de huelga.¿Cómo regulamos el derecho de huelga?, o tenemos un régimen desregulado o uno totalmente regulado, pero no uno parcialmente regulado. El derecho de huelga y la regulación de los sindicatos y de los gremios empresariales que participan en la negociación es elemental. Si no ¿quién se va a hacer responsable por la comisión de irregularidades?

– ¿En qué casos?

– Por ejemplo si alguien viola el deber de información, ¿quién se hace responsable de eso?

– Al margen de los detalles, ¿no cree que es insólito que se apruebe una ley para regular la relación de dos partes sin el consentimiento y participación de una de ellas?

– Los encargados de legislar son los legisladores. La responsabilidad es de ellos pero en estas normas que tienen un efecto social y económico tan grande es evidente que hay que recabar la opinión de los actores involucrados, para ver cómo la ley aporta, una solución para evitar conflictos, para que las relaciones sean más fluidas, para que la economía no se resienta, para que el país siga la línea de la competitividad.

En este caso ocurrió todo lo contrario, los legisladores recibieron un proyecto de ley del Poder Ejecutivo, redactado por sindicalistas y ex sindicalistas, lo trataron en una comisión de la Cámara de Diputados donde hay mayoría de sindicalistas y ex sindicalistas y pretenden aprobarlo con las mayorías absolutas que el gobierno tiene.

– ¿Con verticalazo?

– Le dirán al grupo: muchachos levanten la mano, en momentos en que la efervescencia política está al máximo. Creemos que una ley de esa trascendencia debe tener otro ámbito de análisis, de discusión, de ver lo que pasa en otros lados, de ver la inserción de Uruguay en el mundo. Pero por propia manifestación del PIT-CNT acá lo que se quiere es que se apruebe la ley como está y a otra cosa.

– ¿Realmente se registró una caída de actividad en el sector comercio?

– De acuerdo con la encuesta que realiza la Cámara hubo una caída en la mayoría de los rubros. También hubo declinación en la industria y en el agro, es decir que los principales impulsores de la formación del producto bruto interno están en caída. Por ende esto termina en una caída del producto, lo que ya se sabía.

– Que tendrá sus impactos…

– Esto impacta en las finanzas públicas, en el empleo, por la vía de la informalidad, los despidos o la rebaja salarial, pero como estas no se pueden dar, terminan en despidos con el aumento del seguro de paro.

-¿Cómo observa la directa participación gremial en asuntos políticos del oficialismo?

–  Vemos un ingrediente de política partidaria en la actividad gremial que es tema de todos los días.

– Como ser…

–  Leímos en los diarios que el PIT-CNT iba a ser el elemento visagra ante las hipotéticas diferencias que haya entre el candidato presidencial, el senador José Mujica y el candidato a la vicepresidencia, el senador Danilo Astori. Según la prensa la central sindical iba a intervenir en ese asunto.

– Usted inició una gira por el Interior ya que la Cámara entiende que los mayores perjuicios de la ley de negociación colectiva serán para las pequeñas empresas, que son mayoría en esa zona del país…

-Ya estuvimos en Florida, en Pando y en Maldonado. La semana que viene vamos a estar en Paysandú y en Salto, pero pensamos seguir, porque tenemos la obligación no solo de dar nuestra opinión sino también recibir información de todos estos lugares, porque en definitiva, esta ley está consagrando la negociación por rama y eso puede hacer que muchas empresas chicas se vean obligadas por los acuerdos de las empresas grandes con los sindicatos.

– ¿Los empresarios se han cerrado a toda negociación?

–  No, nosotros estamos dispuestos a negociar sobre la base de incluir todo en la regulación. Este proyecto es insuficiente en una cantidad de aspectos y al mismo tiempo, incluye una cantidad de problemas que creemos que están mal resueltos.

 

Por Teddy Álvarez