Los autores de los atentados en Londres eran ingleses

 

La ciudad de Leeds se despertó en estado de conmoción este miércoles, tras haber descubierto que los terroristas autores de los atentados del jueves pasado en Londres se criaron entre sus muros, en un barrio con una gran población musulmana, llegada de Pakistán y Bangladesh.

«La gente está muy conmocionada», declaró a la AFP Sarah, de 27 años, habitantes del barrio donde vive la familia de Shahzad Tanweer, de 22 años, uno de los presuntos terroristas que provocó la muerte de 52 personas en ataques contra tres ramales de metro y un bus, que dejaron además 700 heridos.

«No se esperaban que viniesen de Leeds. Francamente, no podíamos pensar que lo que pasó en Londres terminase aquí», agregó Sara.

Colwyn Road, donde se encuentra el domicilio de la familia de Tanweer, es una típica calle de las ciudades del norte de Inglaterra. Allí viven los padres, el hermano y las dos hermanas del supuesto kamikaze.

El joven habría viajado recientemente a Pakistán, según la prensa británica.
También vienen de este barrio dos de sus tres cómplices. Según la prensa, los otros tres presuntos terroristas son Hasib Hussain, de 19 años, Eliaz Fiaz y Mohammed Sadique, de 30 años ambos.

Con sus casas de fachada de ladrillos rojos, la calle se sitúa en el corazón de un barrio residencial con una gran población de origen musulmán, principalmente venida de Pakistán y Bangladesh.

La calle seguía el miércoles bloquada por la policía, que llevó a cabo el martes una gran operación en varios barrios de la ciudad, cuyo resultado permitió avances espectaculares en la investigación, menos de una semana después de los atentados.
Muy cerca de Colwyn Road, el padre de Shahzad Tanweer tiene un negocio de Fish and Chips (pescado y papas fritas, tradicional comida británica). Y Shahzad Tanweer es conocido por mucha gente, que ya no volvió a verlo tras los atentados del pasado jueves.
«Mucha gente lo conoce», declaró Mohammed Answar, de 19 años, quien se presentó como un amigo y no quiere creer que el joven tenga algún tipo de vínculo con los atentados de Londres.

«Es imposible. No está en su naturaleza hacer esta clase de cosas. Es el tipo de joven que condenaría cosas parecidas», agregó.
A su lado, Azzy Mohammed, de 21 años, coincidió con su amigo: «Es un buen chico», dijo.

Pero las pruebas están ahí y preocupan a otros residentes musulmanes del barrio.
«Estoy conmocionado», declara Jalik, de 42 años, que vive algunas casas más lejos. «Da miedo saber que estos chicos se criaron aquí e hicieron esto», explica.

Como otros musulmanes británicos, Jalik teme además represalias y recuerda que en los días que siguieron a los atentados se llevaron a cabo ataques contra mezquitas, entre ellas una de las de Leeds.

«Creo que esto no es más que el principio», indica, agregando que «algo hay que hacer contra este fenómemo».

«Ahora las autoridades (británicas) van a vigilar a la comunidad musulmana. Esto va ser duro, cada vez más duro», concluye.

(AFP)