Los blancos quieren promover bajas de precios con comerciantes.

El diputado Alvaro Delgado dijo a El País que la próxima semana invitará al Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu) y a la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS) para ver la posibilidad de reducir el precio de venta de determinados productos mediante un acuerdo, tal como se hizo con la carne.

El vicepresidente de Cambadu, Daniel Fernández, dijo a El País que la posibilidad de reducir los precios estaba en que el Estado redujera los impuestos pero «eso ya lo descartó así que otro camino no lo veo simple».

«Nosotros iremos a escuchar pero el Estado es el gran fijador de precios de los productos de la canasta básica por los impuestos con que los grava».

Desde la Cámara de Comercio las opiniones van en el mismo sentido.

Los minoristas esperaban una respuesta formal del gobierno para esta semana porque Mujica se había comprometido a trasladar la idea al presidente Tabaré Vázquez. Sin embargo, el subsecretario de Economía, Mario Bergara, señaló que cálculos preliminares indican que la desgravación de los principales productos de la canasta familiar tendría un costo fiscal de alrededor de U$S 100 millones. Fernández admitió que aparentemente esos comentarios parecen haber sido un balde de agua fría para la iniciativa.

En marzo Mujica logró que la industria frigorífica accediera a abaratar 23% un corte de asado y luego anunció que trataría de llevar adelante conversaciones para lograr otras bajas, aunque no especificó los productos a los que apuntaba.