Los colorados empiezan la batalla para derogar el IRPF a pasividades

Varias organizaciones de jubilados, con el apoyo del Partido Colorado, imprimirán esta semana más de dos millones de papeletas para lanzar en breve una campaña de recolección de firmas tendente a eliminar el Impuesto a la Renta a las pasividades.
Su propósito es recorrer los caminos legales que permitan someter la iniciativa a plebiscito junto a las elecciones nacionales de octubre de 2009.

Los colorados esperan utilizar contra la izquierda la misma arma del referéndum que el Frente Amplio empleó con insistencia y a veces éxito contra los gobiernos de los partidos tradicionales.

En los próximos días se enviarán a la imprenta las hojas con el texto de la enmienda constitucional que se plantea someter a la consideración de los votantes.

Delegados del Partido Colorado y de diversas organizaciones de jubilados, entre ellas las que nuclean a profesionales en general, a escribanos y a un grupo de bancarios, se reunirán esta noche en el Ateneo de Montevideo para definir algunos detalles de la campaña.

La coordinadora provisoria que impulsa el referéndum se plantea recorrer el camino de la iniciativa ciudadana para reformar la Constitución. Ello significa que necesitarán el respaldo del 10% de los habilitados para votar, unas 250 mil personas, para presentar una enmienda ante la Asamblea General del Poder Legislativo.

Una vez que el Parlamento tenga en sus manos las firmas, las derivará a la Corte Electoral a los efectos de su verificación.

En caso de que la petición reúna los requisitos necesarios, ese organismo convocará al acto electoral que se desarrollará junto a los comicios, en octubre de 2009.

En caso de que resultara aprobada, las disposiciones contenidas en la reforma comenzarían a regir desde la fecha de su aprobación, explicó a El Observador uno de los redactores del texto, el abogado colorado Roberto Yavarone.

El ex subsecretario de Defensa es uno de los encargados de fogonear una iniciativa lanzada el año pasado en un acto público por el ex presidente Julio María Sanguinetti. Yavarone dijo que la iniciativa fue recibida calurosamente por organizaciones de jubilados que rechazan la aplicación del Impuesto a la renta a las jubilaciones.


Matemática electoral. Añadió que, a su vez, el Partido Colorado se puso al hombro la campaña, ya que el Partido Nacional todavía no se ha pronunciado sobre la iniciativa.

El plan inmediato es imprimir 2.500.000 papeletas con el objetivo de empezar a recolectar firmas en todo el país. La cifra fue calculada según la matemática electoral. “Si alguien quiere sacar un voto, tiene que imprimir diez listas”, explicó Yavarone, veterano en estas lides. Y la meta es obtener 250 mil firmas.

Las papeletas serán distribuidas a cada organización de jubilados y a los distintos sectores colorados que respaldan la iniciativa.

De ese modo se canalizará la tarea militante, que estará seguida de cerca por una coordinadora que se designará en breve.

El objetivo es juntar el 60% de las firmas requeridas antes de fin de año y parar en verano, cuando el calor estival se transforma en adversario imbatible para la actividad política.

Aunque hay plazo hasta la mitad del año próximo, los organizadores de la consulta planean entregar las firmas en abril o mayo. Es claro que necesitarán un volumen mayor al requerido legalmente, porque siempre hay un porcentaje que se descarta por diversos factores.

La oposición considera inconstitucional la aplicación del Impuesto a la Renta a las jubilaciones por entender que no son una renta sino un ingreso y un derecho adquirido.

Con ese argumento se presentaron más de 1.000 recursos de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia. Yavarone insistió en señalar que el tributo aplicado a las pasividades está reñido con la Constitución y que, a su entender, la Corte debería fallar a favor de los recurrentes. Indicó que la reforma pretende reafirmar ese concepto.

Por el contrario, los redactores de la reforma tributaria Alberto Barreix y Jerónimo Roca consideran que “casi la totalidad de los países, tanto desarrollados como en desarrollo, grava con el impuesto a la renta personal los beneficios recibidos de la seguridad social (jubilaciones y pensiones), exonerando el aporte previsional en la vida activa y los rendimientos de los fondos de ahorros previsionales, como el IRPF propuesto en Uruguay”.

La oposición entiende que la reforma tributaria perjudicará la chance electoral del Frente. Por eso ya empezó a trabajar.