Los comerciantes de Pando reclaman por ola delictiva. Seguridad.

Comerciantes de Pando se reunirán el viernes en la plaza principal, en reclamo de mayor seguridad. La situación de menores cometiendo actos delictivos por toda la localidad, está en crecimiento desde hace dos años, informó a El País Ángela Goia que hace muy pocos días fue víctima de los ladrones.

Goia, que está convocando «a todos» a participar del encuentro. Entre los objetivos que busca en principio, espera lograr que las autoridades «no crean que esto es una sensación térmica».

Desde su punto de vista es necesario contar con un respaldo legal para ejercer una defensa. «Si alguien entra a las 3 de la mañana, seguro que no viene a tomar mate», dijo. Finalmente, abogó por una baja en la edad de imputabilidad «no para meter menores en una cárcel» sino para llevarlos a centros donde estudien, trabajen y cumplan horarios.

Un reclamo similar está haciendo la Cámara Nacional de Comercio y Servicios a las autoridades de gobierno.

Goia dijo que las rejas enfurecen más a las personas y no lo ve como viable. La posibilidad de que los padres se hagan cargo no la cree posible. «Vivirían presos», pronosticó. Según opinó, los policías «están atados de pies y manos» y tienen que cuidar que los menores no se lastimen para intentar perjudicarlos. Caso contrario, los uniformados terminan siendo ellos los indagados por la Justicia.

ola de robos. La comerciante informó que en cuatro días hubo robos en un supermercado, una panadería, en Copsa, en una gomería y además le ingresaron a su establecimiento. La alarma le advirtió, pero lamentó que haya que «vivir enrejados o con sistemas de seguridad», que están vedados para quien no puede pagarlos.

La mayoría de los delincuentes están identificados. «Son chicos de la vuelta, de Pando, que roban desde acá (ella vive en un extremo) hasta la plaza de la ciudad», dice. Y parece que nada les importa: «a un chico le robaron a las 3 de la tarde, a media cuadra del Centro», consignó.

De acuerdo con la vocera, las «abuelas» ya no se animan a salir solas y las chicas «vienen de a dos» para no volver solas de noche y así va cambiando la fisonomía de la ciudad.

Finalmente convocó «a todos» y exhortó a «no quedarse por temor». Goia reclamó que «nadie se quede esperando a que lo roben».

El viernes a la hora 16 será el primer paso de una asamblea a la que espera que, si se acerca algún político, no sea para pedir el voto sino para «decir cosas concretas sobre lo que hará», advirtió la comerciante.

Los convocantes esperan que vaya la mayor cantidad de pandenses al encuentro.

ANTECEDENTES. El 29 de setiembre de 2008 un comerciante mató de un balazo a un ladrón que ingresó a su casa en compañía de otro. Los delincuentes eran dos menores que se llevaron mobiliario de su casa. Cuando los visualizó, disparó e hirió a uno de ellos.
Walter Nicolás Delgado Silveira de 16 años años, cayó muerto al costado de la vía férrea, muy cerca de la vivienda.

El 1º de octubre, la Justicia dejó en libertad al comerciante. Un grupo de colegas aguardaba la resolución frente a la sede judicial. Pacientemente esperaron hasta que fue dejado en libertad tras la reconstrucción del caso.

Unos 15 días después, un almacenero de Barros Blancos mató a un delincuente que, junto a otro, asaltó su comercio. La acción del comerciante fue producto de la actitud del delincuente que apoyó su arma en un niño de cuatro años, durante la rapiña. La justicia dejó en libertad al comerciante, en esa misma jornada.

El 17 de enero, un jovencito asesinó a un taxista en Barros Blancos porque creía que el trabajador, lo «paseaba» para entregarlo a la policía.

Homero Eduardo Cardoso, tenía su parada en ruta 8, a la altura del cruce con la 74. A las 3 de la mañana acudió al barrio Los Aromos a un llamado. Levantó a quien fue posteriormente su matador. El asesino de apodo «El Panza» había participado por lo menos en 15 rapiñas antes.