Los empresarios ven al TIFA como un paso previo

Con el sabor amargo de haber visto pasar frente a sus ojos la posibilidad de contar con un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU, los empresarios uruguayos no se resignan a ver el TIFA (Trade and Investment Framework Agreement) como un acuerdo aislado y en él ponen sus esperanzas en que el gobierno retome el camino hacia un tratado comercial más profundo. Los hombres de negocios prefieren un TIFA a nada y saben que ese acuerdo puede derivar en otro que traiga “beneficios reales” en materia arancelaria y de inserción de mercados, comprobó El Observador según un relevamiento realizado en varias cámaras empresariales.
La administración de Tabaré Vázquez firmará mañana, en el Edifico Libertad, el acuerdo marco sobre comercio e inversión (TIFA). El gobierno estará representado por el secretario de la presidencia, Gonzalo Fernández, el ministro de Economía, Danilo Astori y el embajador en Washington, Carlos Gianelli. Del otro lado de la mesa se sentarán: John Veroneau, subdirector de la oficina del representante comercial de EEUU, dependencia que coordina las negociaciones internacionales de aquel país. También llegará Everett Eissenstat, subsecretario adjunto de comercio, quien en agosto estuvo en Montevideo para iniciar negociaciones sobre un TLC. Además participará, Susan Cronin, directora para el Cono Sur de la Oficina del Representante de Comercio y el embajador de EEUU, Frank Baxter.

En 2006 el gobierno discutió la posibilidad de iniciar negociaciones con EEUU para alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC), vía que fue rechazada por presiones internas y de los socios grandes del Mercosur: Argentina y Brasil.

Fue así que surgió la idea del TIFA, documento que propone la creación de un “Consejo” binacional sobre comercio e inversiones, cuya primera sesión está agendada para el mes de abril.

Ese grupo indagará sobre posibilidades de comercio, compras del Estado y derechos de propiedad intelectual, entre otros puntos.

La secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores del Uruguay, Teresa Aishemberg, dijo ayer a El Observador que el país necesita formar alianzas para crecer comercialmente. Opinó que el TIFA “es un paso previo al TLC” y en ese sentido marca que “se está en el camino correcto”. Abogó por acuerdos comerciales que permitan llegar al objetivo de duplicar las exportaciones de bienes, hoy ubicadas en torno a los US$ 4.000 millones. “Uruguay necesita del Mercosur y del Mercomundo”, dijo Aishemberg al remarcar que se deben buscar acuerdos fuera de la región sin dejar de pertenecer a ella.

En tanto, el presidente de la Cámara Uruguay-EEUU, Horacio Vilaró, señaló a El Observador que para ver lo positivo del TIFA hay que mirarlo como un acuerdo que “mantiene abierta la posibilidad de seguir negociando en busca de beneficios prácticos”. Dijo que el TIFA no habla “de preferencias arancelarias ni de concesiones comerciales, que es lo que se necesita”. Recordó también que los empresarios “tenían mucha ilusión” el año pasado cuando se estuvo a punto de “aprovechar la ventana de oportunidades que representa un TLC”.

Una visión similar se tiene en la Cámara de Comercio. El directivo, Horacio Castells, señaló que la gremial “es partidaria de Tratados de Libre Comercio” y observa al TIFA “como un comienzo”.

Por su parte, el titular de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, dijo a El Observador que los acuerdos comerciales son necesarios pero el principal problema es que “Uruguay no es competitivo”. “Tenemos atraso competitivo”, afirmó el industrial.