Los empresarios y el gobierno dejan puertas abiertas para ‘desenganches’ salariales

Pese a la airada respuesta sindical a la reivindicación realizada este fin de semana por el ministro José Mujica de las excepciones a la regla para las pequeñas empresas, varios subgrupos ya acordaron mecanismos de “desenganche”. En algunos capítulos dentro del grupo de alimentos, por ejemplo, se acordó una norma gatillo si las resoluciones de los consejos supusieran un incremento excesivo en los costos empresariales.
Si la fijación de los nuevos mínimos salariales a alguna empresa le representara un incremento mayor al 40% de sus actuales costos en remuneraciones, la firma podrá apelar al arbitrio de una comisión especial que fije un acuerdo particular.
En otros sectores se han acordado mínimos diferenciales para Montevideo y el interior y existen casos de firmas que reclaman el “desenganche” de lo resuelto en los consejos debido a que están en concordato.
El tema del “desenganche” no es nuevo. Apenas instalado el gobierno electo, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Bonomi, mencionó que algunas empresas en dificultades podían optar por “cláusulas de desenganche” de las negociaciones salariales. El ministro dijo ayer que las negociaciones podían incluir acuerdos para condiciones de excepción, pero que esto no implica que una empresa pueda por sí sola decidir no cumplir con los mínimos por categoría o los ajustes laudados en el consejo. “Si los trabajadores y los empresarios de una panadería, de un bar, deciden hacer un compás de espera por tal o cual situación, lo pueden hacer, pero ahí implica una negociación bipartita, no implica que se desprende totalmente”, señaló Bonomi. “Una empresa que se desprende de los trabajadores y dice ‘yo no puedo’, no existe. No se puede decir ‘yo no puedo’, porque a partir de que se homologa un acuerdo, ese acuerdo obliga”, agregó.

MÁS ACUERDOS
Las negociaciones salariales en el comercio avanzaron casi hasta el óptimo, duplicándose los acuerdos rubricados. En la última semana, las negociaciones en el grupo más atrasado, el de los negocios parafinancieros, avanzaron sustancialmente, abriéndose conversaciones en dos subgrupos que estaban en cero (círculos de ahorro y tarjetas de crédito) y madurando un preacuerdo en redes de pago, aunque igual persisten las dificultades iniciales en el subgrupo de empresas de seguros.
El avance negociador quedó en evidencia al consolidar 15 acuerdos firmados, contra siete que había una semana atrás. En la industria, en tanto, se presentaron problemas en el subgrupo del café, y se mantienen las diferencias en la pesca y los gráficos.