Los piqueteros amenazan con entrar de cualquier manera

Para evitar el ingreso de los activistas, el gobierno uruguayo cerró ayer al mediodía el paso entre Concordia y Salto, el único de los tres que permanecía abierto. La orden fue dada por la ministra del Interior, Daisy Tourné, al conocerse que unos 80 vehículos de la asamblea de Gualeguaychú se dirigían a Concordia, tras frustrarse el ingreso a través de Colón.

Tourné se comunicó directamente con las autoridades de Migración y de Prefectura, dijeron fuentes oficiales a El País. Pero en la frontera de Concordia-Salto se mantenía anoche un grupo de asambleístas, liderados por Jorge Fritzler y Alfredo De Angelis, referentes del bastión anti Botnia.

Los activistas del «ala dura» de Gualeguaychú analizaban los pasos a dar. La idea era esperar la apertura de la frontera, tanto en Salto como en Paysandú. «Estamos decididos a manifestarnos en Uruguay, sea como sea. La idea es hacer un recambio de asambleístas en Colón y reforzar el grupo a la espera de la apertura del puente», anunció Fritzler.

Los activistas manejaban la información de que el puente General Artigas (Paysandú) quedaría liberado hoy desde la hora 10. Sin embargo, es probable que el cierre de fronteras se mantenga por más tiempo, teniendo en cuenta que los piqueteros se mantienen cerca de la frontera y que el presidente Tabaré Vázquez llegará hoy a la zona para iniciar una gira «pueblo a pueblo». Vázquez visitará las localidades de Tomás Gomensoro y Bella Unión en Artigas (ver nota en esta página).

El objetivo de los asambleístas de llegar a Las Cañas sigue en pie aunque no descartan extender la protesta hacia otras ciudades de Uruguay. «Podemos cambiar de planes y manifestarnos ante dependencias públicas en alguna otra ciudad», subrayó Fritzler.

«Si no podemos entrar por la frontera argentina, lo haremos por otras vías», agregó el líder piquetero. Y anunció que ya se piensa ingresar por la frontera con Brasil o a través de Buquebus, la próxima semana. «Así que van a tener que cortar todo», dijo. Cerca del puente en Salto unos 20 activistas planeaban pasar la noche. Y más de 100 camiones de transportistas de carga estaban varados por la situación.

CIERRE. Ayer los piqueteros avanzaron en dos grupos hacia la frontera. El primer contingente intentó pasar por Colón, cruce que estaba bloqueado desde el sábado. Otro se dirigió a Concordia, cuyo cierre se concretó al mediodía.

A las 13:15 las autoridades de Prefectura Naval de Uruguay vallaron la cabecera del puente internacional de Salto Grande cumpliendo la orden del gobierno de no permitir el ingreso de vehículos argentinos. Sí se habilita el regreso de los argentinos a su país y el retorno de uruguayos al departamento de Salto. «Estamos cumpliendo con una decisión del gobierno uruguayo que no permite que salgan sus ciudadanos por esta vía ni tampoco ingresen argentinos», dijo un gendarme argentino ante la insistencia de los periodistas presentes en el lugar para acudir al encuentro de los asambleístas de Concordia, que se concentraron a unos 500 metros del paso de frontera.

Desde el momento en que la ministra Tourné ordenó el cierre del puente de Salto Grande, las oficinas de Migración y Aduanas retiraron a los funcionarios en el sector que corresponde a salidas de Uruguay. La atención al público quedó a cargo de Gendarmería.

La asamblea de Colón inició el sábado de tarde un nuevo bloqueo, que en este caso era simbólico debido a la medida adoptada por Uruguay. La vocera del grupo, Poly Etcheverría, dijo a El País que, tras solicitar permiso a Gendarmería, «subieron» al puente y se acercaron hasta el límite con Uruguay. La intención era registrar -con cámaras de foto y video- el cierre de frontera. Concretado ese objetivo, los ambientalistas de Gualeguaychú continuaron su marcha a Concordia, por donde pretendían ingresar en territorio uruguayo.

Los ambientalistas de Gualeguaychú también realizaron el sábado por la noche un «antorchazo» en el puente General San Martín. Decenas de vecinos iluminaron sus antorchas para expresar su rechazo a la planta.

CALMA. Fray Bentos vivió ayer una jornada normal. El fracaso de la incursión de la asamblea de Gualeguaychú tranquilizó a los fraybentinos, que vivieron una semana de gran expectativa por la intención piquetera.

En Fray Bentos existe la convicción de que haber permitido el ingreso de activistas hubiera provocado serios incidentes. A ocho km. de allí, en Las Cañas, las familias disfrutaron el sol y la playa como cualquier otro fin de semana. Un auto embanderado con el pabellón nacional y dos móviles policiales marcaron la tónica diferente.