Los tres frentes del primer año de gestión de Vázquez

Para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en 2005 la administración de Tabaré Vázquez deber centrar su atención en tres frentes principales: atender la emergencia social, afianzar la credibilidad del nuevo gobierno, y aprovechar el mecanismo del Presupuesto para reflejar nuevas formas de asignación de recursos.

Así lo plantea el organismo en el documento Los grandes desafíos para el desarrollo de mediano y largo plazo, que fue presentado ayer al próximo gobierno. En el mismo, el BID sostiene que “hasta que las condiciones económicas vuelvan a niveles normales, será necesario atender la emergencia social con medidas temporales de asistencia”.

A su vez, como “las definiciones de política suelen tener un fuerte impacto sobre las expectativas de los agentes económicos”, recomienda al nuevo gobierno que en su primer año de gestión dé “señales más concretas de voluntad para llevar a cabo reformas” como la contención del gasto y el aumento de la recaudación, “inclusive con el sesgo de una excesiva disciplina”. Agrega el documento que “el ejemplo del actual gobierno de Brasil en este respecto, que llegó a la conducción económica con un mercado escéptico, demuestra que esta inversión en credibilidad rinde frutos a futuro”.

El tercer frente principal del próximo gobierno en su primer año de gestión debería ser, según el BID, aprovechar la elaboración del Presupuesto 2005-2009 para dar señales de una nueva política de asignación de recursos.


Desarrollo social. Para el banco, los indicadores sociales uruguayos han sufrido un deterioro que vuelve “prioritarias las políticas para el desarrollo del capital humano y la adecuación de la red de seguridad social a los cambios en la estructura productiva y la creciente informalidad de la economía”.

Además del Plan de Emergencia, Uruguay necesita tomar medidas de seguridad social como perfeccionar el sistema previsional de capitalización, reformar las cajas paraestatales, y modernizar el BPS.

En cuanto a la educación, el BID plantea fortalecer la educación inicial y mejorar la calidad del plantel docente.

Sobre la salud, sugiere buscar soluciones acordes con las posibilidades de financiamiento, y promover en el sector “un ambiente de operación competitivo”.