Los últimos datos de actividad industrial y las perspectivas de actividad económica

JUAN ANDRES ELHORDOY (JAE):
La industria manufacturera creció 3,1% en junio (en relación al mismo mes de 2009) y acumula así ocho meses consecutivos de recuperación. Incluso, sin contemplar la refinería de ANCAP, la actividad industrial mostró un crecimiento interanual de casi 7%. A pesar de esas cifras, algunos analistas señalaron que los datos sugieren cierta desaceleración de la producción.

Con esta información sobre la mesa, parece relevante analizar con más detalle estos datos y conversar sobre las perspectivas que se están manejando para los próximos meses.

El diálogo es con el economista Pablo Rosselli, de la consultora Deloitte.

¿Cómo evaluaron ustedes los datos de producción industrial de junio?

PABLO ROSSELLI (PR):
Como tú mencionabas recién, la comparación frente a los niveles de un año atrás arroja un crecimiento de 3,1% si miramos la industria en su conjunto y de 6,9% si no se considera la refinería de ANCAP.

Ahora, era esperable que la comparación con los niveles de mediados de 2009 mostrara subas, porque estamos comparando contra el período en que la actividad industrial estuvo más afectada por la crisis internacional que se desató a fines de 2008.

Por eso, como comentamos otras veces, resulta más relevante analizar estos datos en términos desestacionalizados, de forma de poder evaluar cómo está evolucionando la actividad industrial en relación a los meses inmediatos previos.

JAE: ¿Y cómo está evolucionando la industria en estos últimos meses? Ustedes marcaron que había cierta desaceleración. ¿Es así?

PR: Sí. Pero antes que nada, hay que aclarar que el INE no divulga datos desestacionalizados que nos permitan hacer la comparación entre diferentes meses del año. Pero en Deloitte hacemos nuestras propias estimaciones desestacionalizadas de las series de actividad industrial y elaboramos también estimaciones de ciclo-tendencia de las series, que nos permiten depurar los datos no sólo del componente estacional sino también de otros factores irregulares, que no tienen significación económica. De esa manera, las series ciclo-tendencia nos dan una mejor señal, una señal más firme (con mucho menos volatilidad), de cómo está evolucionando la industria.

JAE: ¿Y qué surge de ese análisis?

PR: En ese sentido, si bien las estimaciones desestacionalizadas para la producción industrial, sin tener en cuenta la refinería de ANCAP y sin contemplar tampoco la rama de producción de celulosa, vienen mostrando cierta volatilidad en los últimos meses, la serie ciclo-tendencia elaborada por nuestra firma exhibió una recuperación firme en los primeros meses del año pero ha tendido a estabilizarse más recientemente (en mayo-junio).

Es decir que después de mantener una tendencia alcista sostenida entre el segundo trimestre de 2009 y los primeros meses de 2010 en las últimas semanas parece insinuarse una desaceleración del crecimiento industrial. De todas maneras, estamos con niveles de actividad que son elevados, similares a los que se registraban a mediados de 2008.

JAE: ¿Y qué sucede al interior de la industria? ¿Estos indicios de enfriamiento o desaceleración a los que hacías referencia son generalizados?

PR: Cuando miramos la evolución al interior de la industria, la pérdida de dinamismo parece estar relativamente concentrada en algunas ramas industriales. En particular la industria frigorífica, que tiene un peso muy importante en el total, está sufriendo una caída importante de la actividad en los últimos meses en un marco de escasez de ganado. Y esa caída de la faena también impacta en las curtiembres, en la medida en que significa menos disponibilidad de materia prima local. Y, por otra parte, también la industria textil viene contrayéndose significativamente. En la industria maltera se está viendo una retracción, asociada probablemente a los problemas de calidad del grano que vimos en la última cosecha de cebada.

Es definitiva, lo que estamos viendo es que algunas ramas importantes han perdido dinamismo y eso está propiciando el freno que comentábamos antes.

JAE: Ahora, con el dato de junio completamos el segundo trimestre del año. ¿Cómo evolucionó la producción industrial en el conjunto del trimestre?

PR: Según nuestras estimaciones, en el promedio del segundo trimestre la industria (sin la refinería y sin la producción de celulosa) creció 1,7% respecto al primer trimestre. Y, si miramos a la industria total, el crecimiento fue de 1,8% en la comparación trimestral.

JAE: ¿Y un crecimiento de 1,8% en la industria manufacturera qué incidencia tiene sobre el PBI total? Te lo pregunto pensando en lo que van a mostrar los datos de actividad económica del segundo trimestre del año.

PR: Bueno, antes que nada hay que tener presente que los datos que estamos comentando son los que releva el INE, que siempre tienen algunas diferencias con lo que luego publica el Banco Central como PBI de la industria manufacturera. De todas maneras, un aumento cercano a 2% a nivel de la actividad industrial tendría una incidencia positiva de aproximadamente tres décimas porcentuales en el PBI del trimestre.

Pero, además, hay otros indicadores preliminares que nos hacen pensar que el segundo trimestre habría vuelto a ser un trimestre de crecimiento firme de la actividad económica global (del PIB) en nuestro país.

JAE: ¿A qué indicadores estás haciendo referencia?

PR: Por un lado, a nivel del comercio exterior, tanto las exportaciones como las importaciones de bienes mantuvieron un dinamismo importante hasta junio, aunque en coincidencia con lo que muestra la industria, las exportaciones también parecen estarse frenando en los últimos dos meses (junio-julio).

Por otra parte, a nivel de lo que es la actividad comercial, es esperable una expansión fuerte en el segundo trimestre. Las ventas de automóviles alcanzaron niveles récord en los últimos meses, otros giros comerciales relevados por la Cámara Nacional de Comercio y Servicios en Montevideo también mantienen una tendencia al alza. Y, finalmente, los datos del puerto de Montevideo, que habían marcado una actividad pobre en el primer trimestre (a instancias de la caída de los volúmenes movilizados en tránsito), están mostrando una recuperación fuerte ya a partir del segundo trimestre.

JAE: Entonces, ¿qué proyecciones están manejando en términos de actividad económica para este año?

PR: Teniendo en cuenta los indicadores que recién comentábamos actualizamos de forma preliminar nuestras proyecciones de PBI para este año. Por un lado, estamos contemplando un crecimiento de aproximadamente 2% en el segundo trimestre (mayor a la estimación que hicimos en junio cuando el BCU publicó los datos del primer trimestre).

Pero por otro lado aguardamos una desaceleración significativa de la actividad en la segunda mitad del año, en línea con lo que parecen estar insinuando algunos indicadores como la producción industrial y las exportaciones y teniendo en cuenta, además, que a nivel del sector agropecuario estamos viendo una contracción de la producción de carne (con nacimientos de terneros que fueron muy bajos en el último ciclo) y una caída importante de las áreas implantadas de cultivos de invierno, que se vieron afectados por lluvias muy abundantes en el período de siembra.

En alguna medida, la desaceleración que se vio en la economía mundial en el segundo trimestre del año (tanto a nivel de las economías desarrolladas como en las principales economías emergentes, como China o Brasil) estaría llegando a nuestro país con algún rezago.

JAE: ¿Y cómo queda entonces la proyección de crecimiento para el conjunto del año?

PR: El crecimiento visto durante la segunda mitad de 2009 y el primer trimestre de 2010 dejó un «efecto arrastre» muy fuerte para este año.

Por eso, pese a prever una desaceleración en el segundo semestre estamos manejando un crecimiento del PBI de 7% en el promedio de 2010, algo mayor al 6,5% que contemplábamos hasta hace algunas semanas.